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¡Todo está escrito!


REDACCION / PANAMA AMERICA

Los diputados han sido blanco de fuertes críticas en las últimas semanas. La actitud conflictiva y el tono de sus discursos en el Pleno evidencian serios problemas internos.

Ahora surge nuevamente el tema de las reformas al reglamento interno de la Asamblea para intentar que los padres de la patria se dediquen a legislar, misión que le fue encomendada por los electores.

Pero cuando se revisa el reglamento ético de la Asamblea, muchos de los temas que se discuten hoy se encuentran claramente establecidos hace años.

Por ejemplo, en los últimos altercados muchos diputados violaron en su plenitud este reglamento que prohíbe, entre otras cosas, que los parlamentarios emitan injurias, calumnias y acusaciones temerarias o amenazas en contra de sus colegas.

No solo hicieron algunas de estas cosas, sino que se agredieron físicamente, y no se hizo nada para sancionarlos.

La asistencia al Pleno es obligatoria, y el reglamento dice que es prohibido “ausentarse sin justificación de las comisiones y las plenarias”.

La sesiones deben iniciarse en horarios establecidos por ley, eso tampoco es nuevo, y los diputados deben respetarlo. Es por eso que antes de realizar reformas debe cumplirse lo que existe y, de seguro, muchas cosas cambiarán.

La Asamblea Nacional es uno de los órganos del Estado que debe servir de ejemplo de cosas positivas. En la actualidad sucede todo lo contrario y los temas conflictos ni siquiera son tratados con el procedimiento establecido.

Están a tiempo para retomar el orden y la disciplina que se ha perdido en los últimos años. Ahora más que nunca los panameños demandan una Asamblea eficiente y comprometida con el desarrollo del país.