¡Todo por 25 centavos!
Las regatas en la ciudad están a la orden del día, y ya no importa si hay policías o funcionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) en su camino.
Ellos solo piensan en acelerar sus viejos buses y jugar con la vida de los usuarios para meter
en sus bolsillos esos 25 centavos.
En la mente de algunos transportistas solo existen un objetivo y es lograr la cuenta del día. En su afán de sumar monedas en cada parada, no miden riesgos.
Aunque las regatas de los “diablos rojos” no son nuevas, ahora se suma un factor que las hace más peligrosas.
En algunas de las principales vías de la ciudad solo hay habilitado un paño debido a los trabajos del Metro.
Dos buses disputándose una parada puede ser fatal. Es como un juego del gato y el ratón.
Si uno logra llegar primero a la parada el otro le atraviesa el paso para recoger los pocos pasajeros que pueda.
Cuando arrancan nuevamente solo quieren sobrepasar y llegar primeros a la próxima estación. Así pueden transcurrir horas en esa peligrosa ruleta rusa y en medio de su desesperación están miles
de panameños que viven impotentes este calvario.
Los antecedentes que existen son tristes y las autoridades deben ser contundentes contra esos transportistas irresponsables.
Los nuevos sistemas de transporte que se implementan le darán más calidad de vida a los usuarios que solo quieren trasladarse de un lugar a otro de forma segura y eficiente.
Mientras se desarrollan esos proyectos es indispensable mejorar la seguridad en las
calles.
La ley de los “diablos rojos” no puede prevalecer sobre las leyes nacionales y la vida de las personas. Aunque la mayoría de esos conductores son palancas, las multas deben ser ejemplares para ellos y los dueños de esos buses.