Todos la quieren...
La cantidad de panameños y panameñas que quieren sentarse en la silla presidencial en San Felipe crece por segundo.
No es una broma, quien menos piensa tiene aspiraciones presidenciales. Algunos luchan por salir en las encuestas y otros ya están invirtiendo en serio para ganar simpatía.
Políticos, con jugosas chequeras, tienen hasta sus cuñas de televisión y salen al mejor estilo de “quiero tu voto confía en mí”.
Los más creativos, con menos recursos, hacen “lobby” para aparecer en cualquier programa de televisión o radio.
A veces, pareciera que toman cursos rápidos para opinar de todo, cualquier tema es bueno para reaccionar.
La fiebre de presidenciables también pulula en el Gobierno. Muchos ministros ya se olvidaron de que todavía falta mucho tiempo para que se acabe el gobierno y andan en plena campaña política.
Es más, en el seno de la alianza oficialista, las divisiones son cada vez más pronunciadas. La mayoría de los conflictos han surgido cuando se habla del próximo candidato presidencial.
Es que los requisitos para ser presidente de la República de Panamá no son tan exigentes.
Solo debe ser panameño de nacimiento y tener más de 35 años de edad.
Por ningún lado habla de nivel académico o ejecutorias como profesional. Tampoco menciona si es de derecha, izquierda o del medio.
Si llegó hasta primaria o no terminó la secundaria, no importa, solo debe cumplir con la Constitución.
En la gatera presidencial hay de todo; empresarios, comentaristas, exdiputados, diputados, ministros y exministros. En fin, hasta sindicalistas quieren tirarse al ruedo.
A medida que se acerquen las elecciones de 2014, desaparecerán unos y surgirán otros.
Si está pensando en ser presidente o presidenta, piénselo bien, hay muchos candidatos y una sola silla.