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Todos perdieron


REDACCION / PANAMA AMERICA

En los enfrentamientos que se registraron en Colón y Panamá por la Ley 72 no hubo ganadores, al contrario, todos los sectores salieron perdiendo.

Las manifestaciones, que en principio estaban organizadas para ser pacíficas, se convirtieron en violentas, dejando como saldo tres personas muertas y centenares de heridos. Los actos de vandalismo estuvieron a la orden del día, mientras los delincuentes aprovecharon para disparar contra la policía y los ciudadanos inocentes. Las armas de fuego siempre estuvieron presentes en estos disturbios.

En Colón, los empresarios también salieron perdiendo en este conflicto porque muchos de sus negocios fueron víctimas de los manifestantes, quienes sin importarles nada saquearon y vandalizaron los comercios.

Los grupos políticos que se la pasaron incitando a la población a manifestarse también salieron perdiendo. Su credibilidad quedó por el suelo, más allá de ganar protagonismo en medio de la crisis.

Era patético escuchar a los aspirantes presidenciales pedir más acciones de presión, cuando la ciudad de Colón se había convertido en un campo de batalla. Algunos celebraron este caos e intentaron justificar los disturbios. En la ciudad capital también salieron perdiendo las personas que fueron víctimas de los trabajadores del Suntracs, quienes cometieron toda clase de actos irregulares durante la marcha del viernes.

A pesar del descaro de Saúl Méndez de negar el vandalismo y el saqueo del viernes, los ciudadanos están muy claros en quiénes fueron los responsables de la crisis.

Al final, la ley fue derogada y Colón sigue enfrentando serios problemas sociales que se mezclan con el clima de inseguridad. Triste por los colonenses.

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Martes 18 de agosto de 2026