Todos quieren ser
En Panamá salen aspirantes presidenciales de todos lados. Llegan desde partidos políticos y sectores de la sociedad civil.
Pareciera una fiebre incontrolable en la que ministros, diputados, alcaldes, líderes comunitarios, presentadores de televisión y hasta analistas políticos evalúan lanzarse al ruedo político.
Es curioso, pero en un país tan pequeño, con apenas 3.8 millones de habitantes, hay muchas personas interesadas en convertirse en presidente o presidenta de la República.
Aunque las elecciones generales para escoger este importante cargo serán en el año 2014, desde ahora ya se escuchan discursos políticos agresivos y campañas con mensajes provocativos.
Es una lástima que al calor de la política partidista se estén pasando por alto muchos temas importantes.
Los funcionarios deben dedicarse a trabajar los dos años que restan de Gobierno y olvidarse de la política, por lo menos, ese el deseo de los ciudadanos.
Existen tantos proyectos importantes en ejecución que es imperdonable desenfocarse en esta etapa clave del Gobierno.
La oposición política también está totalmente inmersa en las elecciones de 2014 y la efervescencia del momento los lleva a radicalizar posiciones.
Por el bien de Panamá, es necesario separar las cosas y dejar para el 2014 las campañas rumbo a la presidencia. Ahora es indispensable ponerse a trabajar en la misma dirección para terminar los dos años que quedan.
Los sectores productivos deben alinearse en una sola dirección para lograr mejores resultados.
Si se trabaja pensando en el país, de seguro el nuevo Gobierno, sin importar tendencias políticas, recibirá una país próspero y saludable.
