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Todos somos parte del Canal ampliado

Por: Redacción 26/06/2016

He visto y escuchado por los medios, la intención de algunos políticos, que a las nuevas esclusas del Canal ampliado se le ponga el nombre del General. Torrijos, persona que goza de mi mayor consideración y respeto, pero de allí a que en los tratados Torrijos – Carter se sintetice todo un proceso histórico, que en efecto concluyó con que el Canal de Panamá pasara a nuestras manos, no escapa a que su participación fue coyuntural y en agradecimiento tenemos una barriada que lleva el nombre de los ilustres tratadistas no así una barriada que se llame "Federación de estudiantes de Panamá ni que en la zona canalera exista un pedazo de tierra donde se haya construido una vivienda o una escuela" …"donde se funden los hombres que han de ser cariátides de bronce de nuestra nación".

La mano política nos arrebató la bandera de lucha y a muchos jóvenes identificado con la causa llenos de ideas revolucionarias y marxistas, ellos seducidos por el romanticismo patriótico de la revolución octubrina se dejaron llevar hacia los escritorios que comandaban los cuarteles y una vez sentados allí no se pararon más nunca, fueron los burócratas de la revolución y que con el tiempo se volvieron invisibles.

Poner en las manos del 11 de octubre todo el proceso histórico de la lucha canalera es un craso error; primero, porque los militares llegaron como un accidente y segundo, porque sería elevar a los altares una época más cuestionada por sus grandes errores que por sus triunfos. Además hay una promesa de campaña del señor presidente que ninguna obra en su gobierno estaría representada por nombre alguno y pienso yo, que menos la ampliación del canal, que es consecuencia del desarrollo y crecimiento económico del mundo.

Don Ignacio de J. Valdés, precursor del periodismo de opinión, llamó con su atinado y clásico acento literario al Canal de Panamá “Puente del mundo corazón del universo”, igual lo dijo Bolívar en el Acta de Independencia de Panamá de España, “Todo está allí consultado Patria, Justicia y Libertad”. Cambiar o agregar algo más lo daña, porque antes de ponerle un nombre político al Canal ampliado, que no lo necesita, es válido hacerse algunas preguntas: fue el génesis de octubre una lucha por la conquista del canal y si es justo reconocer, que si Bouneau Varilla no hubiera hecho lo que hizo hoy no estaríamos flotando en un mar de riquezas.., riquezas que nos dejan naciones amigas con el paso de sus barcos por el canal: China, Japón, Estados Unidos, Canadá, Francia, Inglaterra, Chile, ¡Por Dios, el mundo!.

Yo pensé, que cuando se dio en Panamá una Cumbre de Presidentes, muy notoria por la presencia del presidente de Cuba, Raúl Castro, y el presidente Obama de Estados Unidos de Norteamérica, Nicaragua iba a aprovechar el estrado, para hablar de la revancha que la historia les estaba poniendo en sus manos con los grandes beneficios que igual les traería a ellos un Canal por el Río San Juan, que según decían lo financiaría China y casi todos con la excepción del presidente Santos de Colombia, que habló de educación y de cultura, los pueblos populistas de América, perdieron su tiempo arengando contra Washington y no en cómo resolver las grandes necesidades de sus pueblos o en su defecto de los grandes logros a favor de las masas irredentas.

No podemos olvidar de ninguna manera las luchas estudiantiles, al mártir Ascanio Arosemena y a muchos otros que anónimamente lucharon por la tenencia del Canal. Nuestros estadios están llenos de nombres de personas que alcanzaron fama y fortuna fuera del país y nunca nos recuerdan y nosotros también nos olvidamos del panameño de a pie, que siempre está junto a nosotros peleando por el real y del millar de obreros que trabajaron para que el Canal ampliado fuera una realidad; los ingenieros, los arquitectos, los gobiernos y todas las empresas que participaron en la monumental obra que es y será el gran eje del mundo. Hemos tardado mucho en darnos cuenta que todos somos parte de nuestro Canal, nadie puede representarlo unilateralmente, nadie tiene ese derecho, que es tan propio, también de todos aquellos que llegaron a construir, más que el Faro de Alejandría, más que El Coloso de Roda, más que las Pirámides de Egipto, la Rueda económica que mueve al mundo El Canal de Panamá.

Periodista


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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