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Tómate un descanso
Sabes por qué una gallina come maíz y todo lo que encuentra a su paso. Nunca sabrás si eres capaz de realizar algo, mientras no lo intentes. Cambiar al mundo te será imposible si antes no cambias tu propio mundo. Tenemos lo que permitimos lo que aceptamos, no lo que merecemos o lo que Dios programó para nosotros. La gente más inteligente no es la que dice todo lo que sabe, sino la que hace todo lo que dice. 100 hombres brillantes no podrán cambiar el mundo con una idea equivocada, aunque todos estén de acuerdo. Es más fácil herir a una persona totalmente sana que romperle el corazón a un moribundo.
Tómate un descanso, el mundo no necesita más jueces, le urgen más sabios, más gente que sueñe y menos políticos que duerman. Más intelectuales con sabiduría y sentido común que con conocimiento. Los títulos sobre las paredes no cambian vidas, no ilustran el corazón.
Las calles y avenidas necesitan de gente como tú, con menos peso y equipaje, una mochila de sueños es suficiente. La vida es corta y lo que hoy dejas perder, mañana te hará falta. Lee todos los libros que puedas, pero nunca renuncies a escribir tu propio libro, tu propia historia. Siembra tu árbol, enamórate, regala más flores y buenos momentos, no entregues las armas en medio de la dificultad. Las más grandes batallas se ganan, al borde de la derrota.
Reconoce a Dios en todos tus caminos para que Él enderece tus veredas como dicen la Escritura. Ser el más inteligente de la manada no te hace mejor. Pero ser humilde te hace extraordinario, te convierte en distinto, de otra especie, de otro mundo, mientras vives sobre la Tierra.
Tómate un descanso, la vida no se acaba, no termina en un fracaso, volverás a sonreír. Un éxito tampoco es la cúspide, es solo el piso para lo que viene. Mañana será otro día, pero tu día, de hacerte visible, es hoy. Hoy no necesitas de luces externas. El brillo de tus ojos es elocuente y preciso. Eso es lo bueno de la vida, que si te avivas te regala otra oportunidad, de ser diferente, trascendente e inolvidable.
No es lo mismo fama que reconocimiento, ni ser fuerte que tener poder. Ya basta de alimentarte de cosas vanas que no edifican. Nútrete de lo eterno. Deja que Dios sea tu fuente de poder. Sácale tarjeta roja a tus miedos, a tus problemas. Empieza un partido diferente. Deja partir lo que se acaba, aprovecha el tiempo, porque vana es la belleza y de poco vale la inteligencia si no se aplica con sabiduría. Cambia, los cambios los genera la gente transformada.
Los que siempre hacen más de lo que dicen que harán y que muchas veces no saben cómo hacerlo. La gente no se olvida de los que trascienden, de los que dejan huellas en el alma, de los que conquistan lo imposible. Tú eres de esos.
Periodista