Toque de atención
Las encuestas son un termómetro a cuyos resultados, ya sean positivos o negativos, hay que prestarles especial atención. Esta vez, los números revelan que la luna de miel entre los panameños y el gobierno se acabó. La última medición de la empresa Ipsos, preparada para Panamá América, destaca que el índice de percepción positiva del presidente ha caído estrepitosamente en el último año.
De acuerdo con la medición, el mandatario ahora registra un 40% en el índice de percepción positiva de su desempeño, cuando para abril de 2010 se situaba en un 61%, disminuyendo 21 puntos porcentuales.
Las razones de este descenso deberán buscarlas el gobernante y su más cercano grupo de colaboradores. Lo que sí es cierto es que las malas decisiones que se han tomado a lo largo de estos dos años de administración empiezan a pasar factura.
Ricardo Martinelli llegó al poder con los más altos índices de respaldo y de expectativas apoyado por una población que está sedienta de respuestas a sus problemas que más les aquejan, ya sean heredados por el pasado gobierno o recién creados.
El presidente ha llegado a su punto más bajo desde que comenzó su gestión, por lo que si quiere retomar el rumbo debe dar un golpe al timón cuanto antes.
Pero si el mandatario salió mal librado en esta última encuesta, sus ministros no son la excepción, registrando índices demasiado bajos.
Los resultados demuestran que varios titulares de ministerios no cumplen su labor, pues están más preocupados por las disputas internas de sus partidos políticos o en sus futuras aspiraciones personales para los comicios del 2014, que en resolver los problemas del país, que deberían ser su prioridad. Las promesas no mueven al país. Ya es hora de que las autoridades pongan fin a tanta demagogia, como si estuviesen en medio de una campaña electoral. Los panameños exigen respuestas y un mejor desempeño en el cargo que ocupan.
