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Torpeza política

Por: Redacción 30/09/2014

La torpeza del Gobierno en la invitación a Cuba a la Cumbre de las Américas ha provocado la esperada reacción de Estados Unidos, posiblemente adelantada a la vicepresidenta y canciller Isabel Saint Malo en la visita a Washington antes de viajar a La Habana. Preferir a Cuba antes, y cuestionar a Estados Unidos, pone de manifiesto una vez más que el gobierno panameñista sigue la línea de política exterior de los países del Grupo del Alba, encabezada por Venezuela. En el plano diplomático, las objeciones de la Casa Blanca a que concurra a la reunión un país antidemocrático que no pertenece a la OEA se ajustan a una posición coherente ampliamente conocida por la comunidad internacional.

El gobierno de Varela ha comprado un pleito que compromete las relaciones con Estados Unidos. Al país del norte nos ligan sólidos vínculos económicos y políticos. Barcos de bandera norteamericana cruzan todos los días el Canal en número superior a los demás países. Un tratado de libre comercio dinamiza las relaciones económicas, abriendo a productores panameños el mayor mercado de consumo del mundo. Empresas privadas norteamericanas se establecieron en Panamá confiando en la economía libre y la estabilidad de las reglas del juego que atrae inversiones.

¿Qué nos une y qué nos diferencia de Cuba? La Zona Libre de Colón permite que Cuba se abastezca de mercadería y de insumos de fabricación extranjera. Pero en lo ideológico nos separan la democracia y el totalitarismo. Sin embargo, mantenemos relaciones diplomáticas, pese la sustantiva diferencia de regímenes políticos. La República de Panamá ha respetado la política de no injerencia en asuntos internos de Cuba.

El gobierno de Varela les ha dado un giro preocupante a las relaciones internacionales de Panamá. Una de sus primeras posiciones es la de restablecer relaciones con el gobierno de Maduro, responsable de la ruptura. El gobierno de Martinelli le dio a la diputada venezolana María Corina Machado la tribuna de la OEA para que expusiera las dimensiones de la represión policial contra el estudiantado y las violaciones a la libertad de prensa y los derechos humanos perpetradas con el apoyo de militares y agentes de inteligencia cubanos. Así retribuye el régimen cubano la entrega de millones de barriles de petróleo venezolano, en un canje singular de asesoría política por hidrocarburos sin precedentes.

Las afinidades políticas de Varela y Saint Malo van en dirección a la alianza cubano-venezolana y sobre ello deben dar una explicación a la comunidad panameña y a la comunidad internacional. Cuba no hizo honor a las relaciones con Panamá, embarcando armamento y partes de aviones MIG de fabricación soviética sin declararlos en el manifiesto de carga del barco Chong Chon Gang de bandera de Corea del Norte, requisito reglamentario indispensable para evitar riesgos en la navegación por el Canal. Se argumentó que se trataba de armamento obsoleto que se enviaba para su reparación al régimen totalitario norcoreano. Una comisión de la ONU llegó a Panamá para investigar la carga no declarada por Cuba y Corea del Norte. Ambos países han sido sancionados por la ONU por transgredir el convenio internacional sobre armas.

De pronto Panamá actúa como país amigo de un país que nos engañó y se han tensado de manera oficial las relaciones con Estados Unidos, cuya presencia en la Cumbre de las Américas es incierta.

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Jueves 6 de agosto de 2026