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Trabajo: derecho y deber


Mónica Ivankovich (opinion@epasa.com) / Abogada y rotaria

El trabajo es el engranaje en torno al cual gira tanto el ordenamiento de las estructuras sociales y económicas como el progreso de la humanidad. Ofrece a cada persona la oportunidad de crecer, desarrollar capacidades, realizarse como persona, dignificar y hacer la vida más humana.

Cuando la población no cuenta con un trabajo que les permita desarrollarse en nuestra sociedad y obtener los recursos que requieren para la subsistencia, esparcimiento y demás placeres de la vida, surgen graves problemas como la violencia, los actos ilícitos de todo tipo, la pobreza, el hambre, el descontento, la inconformidad, la frustración, las enfermedades relacionadas con el estrés y el corazón que limitan la calidad de vida de los ciudadanos e impide su normal desenvolvimiento dentro de una sociedad cada vez más compleja.

A través del trabajo uno adquiere habilidades, destrezas y otros valores agregados que lo acompañan, como el hecho de que nos permite moldear la personalidad para trabajar en equipo y a ritmo con las necesidades de las empresas o negocios donde cada quien se desempeña, así como tener la oportunidad de aprender o enseñar a otros.

No obstante, es importante no solo dar valor al trabajo por el simple hecho de tenerlo y recibir una remuneración, sino que dentro de nuestro desempeño diario, debemos dar muestras de honestidad, honradez, respeto, sinceridad y responsabilidad de nuestra forma de actuar y comportamiento frente a los demás, tal como lo expresa nuestra Constitución Política, el trabajo es un deber y un derecho del individuo.

El trabajo también nos permite establecer vínculos, servir a la comunidad, progresar y contribuir a mejorar las condiciones de vida de otros. Los seres humanos somos los únicos capaces de trabajar de manera "programada y racional", conscientes de lo que queremos y hacemos, y libres de elegir en lo que deseamos desempeñarnos. A veces, no obtenemos de inmediato el trabajo deseado, por ello debemos trazar metas hacia su consecución.

Una enseñanza de este gran valor del trabajo es la participación que los padres pueden ofrecer a sus hijos, enseñándoles desde pequeños a realizar algunas tareas y responsabilidades dentro de la casa que les sirvan para adoptar aptitudes claras y bien definidas sobre el hábito al trabajo, con herramientas básicas de organización y administración del tiempo y de las actividades a desarrollar. (Aporte Comisión de Valores Club Rotario de Panamá).

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Viernes 14 de agosto de 2026