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Tráfico pesado


Cientos de personas que residen en el sector oeste de Panamá vivieron horas de angustia. Algunos demoraron hasta cuatro horas para llegar a sus trabajos en la ciudad capital.

Las dos vías de comunicación que conectan el oeste con la capital estaban muy congestionadas. Dos paños del Puente de las Américas tuvieron que ser cerrados, ante el alarmante deterioro de esta infraestructura.

Los trabajos en este puente eran urgentes y las autoridades no tenían más alternativa que suspender el tráfico para poder iniciar las reparaciones.

Los problemas surgieron con la planificación de los operativos, porque en las horas más críticas del tranque fue imposible manejar el flujo de vehículos que venía desde Arraiján, Vacamonte y La Chorrera.

Los conductores comenzaron a desesperarse y manejaban sobre los hombros de la vías, aumentando el congestionamiento.

Mientras esto sucedía, en las vías de acceso al puente Centenario la historia era similar o peor, debido a que se reportaron accidentes que bloquearon los paños.

Luego de los inconvenientes y el descontento de cientos de personas, las autoridades decidieron aplazar los trabajos en el Puente de las Américas.

Es necesario entender que los tranques serán cosa de todos los días en Panamá, por lo que cada vez que se cierre un puente o una vía habrá efectos secundarios importantes.

Lo que sucedió ayer afectó a varias empresas, los empleados llegaron tarde y la economía de la capital también sufrió por los tranques. La calidad de vida de las personas se reduce y aumenta la tensión por las horas que se pasa en un vehículo. Quedó demostrado que la coordinación es clave.