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Trágica realidad


REDACCION / PANAMA AMERICA

La naturaleza es implacable y, en ocasiones, supera cualquier medida de contingencia que pueda implementar el hombre.

La situación en Panamá oeste y Colón es una prueba de que el país no escapa a las situaciones de emergencia y los desastres naturales.

Las fuertes lluvias y el mal tiempo no se detienen, por lo que es momento de destinar todos los recursos necesarios para atender a cientos de personas que resultaron afectadas.

No es tiempo de hacer política y jugar con el dolor de familias que perdieron todo.

Cualquiera que utilice esto para promoverse políticamente es irresponsable. Ayudar sin condiciones y de forma honesta es el deber de todos los ciudadanos.

El estado de emergencia debe ser respetado y sin banderas políticas, es necesario ayudar.

Las autoridades estiman que las condiciones no parecen cambiar y, en las últimas semanas de la temporada lluviosa, existirán más situaciones complicadas.

La solidaridad del pueblo panameño será importante para salir de esta situación grave que han ocasionado las lluvias.

Los desastres naturales son la principal amenaza de los países del mundo.

El cambio climático sigue transformando el mundo y alterando la vida de las personas en países como Panamá.

Adoptar medidas de prevención no están de más, por lo contrario, estas acciones reducen las probabilidades de que mueran personas.

El momento es bueno para que las autoridades evalúen varios proyectos residenciales que han sido levantados en zonas de riesgo y se sancione, si es necesario, a las personas que incumplan las normas de seguridad.

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Lunes 17 de agosto de 2026