Tranques y retenes
La ciudad es un inmenso estacionamiento. Así pareciera en las horas pico y aunque se pide paciencia es muy difícil manejarse entre el ruido de las bocinas y los pocos diablos rojos que sobreviven.
La tolerancia de los conductores y los pasajeros del transporte público se pone a prueba cada día. La ciudades de Panamá y San Miguelito están siendo intervenidas con proyectos de desarrollo urbano y con el Metro.
A pesar de las reiteradas críticas por la falta de planificación al momento de manejar el caos que provocan estas obras todavía siguen registrándose toda clase de casos.
Por ejemplo, este fin de semana se decidió cerrar algunas calles de alto tráfico en Transístmica. El tranque que se generó era impresionante, los conductores desesperados intentaban buscar vías alternas pero nadie se podía mover.
Dos unidades de la policía, sin culpa alguna, intentaban arreglar el desorden. Era imposible.
Los cierres programados de calles van a seguir y se van a incrementar, sin embargo es urgente implementar planes de contingencia.
No puede ser posible que en medio de todo este caos la policía monte operativos y retenes en las áreas de alto tráfico. El las vías de acceso al Puente Centenario cientos de conductores pedían ayer una explicación.
Los operativos deberían ser coordinados y bien estructurados. Semanas atrás también los ciudadanos se quejaban de la falta de organización en Los Andes.
Las empresas que desarrollar el proyecto del Metro decidió realizar trabajos en ambos paños de la doble vía. Solo quedaron habilitados un paño de cada vía, era un infierno para los conductores.
Es momento de actuar.
