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Transparencia


Si algo se le cuestiona al Órgano Judicial es su lentitud. Desde magistrados hasta jueces siempre son puestos contra la pared por la forma en que manejan muchos procesos.

Y es que para muchos expertos “justicia tardía, no es justicia”, por lo que los cambios en este órgano del estado deben ser radicales.

No es posible que en pleno 2012 todavía existen expedientes que duermen el sueño eterno en archivos de los funcionarios que deben impartir justicia.

Los cambios propuestos por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alejandro Moncada Luna, debe ser evaluados con mucha seriedad por todos los sectores vinculados al órgano Judicial. Desde los abogados hasta la sociedad civil tiene que hacer sus aportes y poner en la balanzas los beneficios y perjuicios que puede traer esta iniciativa.

La Asamblea Nacional debe ser el escenario ideal para debatir ideas y pensamientos sobre este tema. Los criterios políticos partidistas deben quedar marginados en una discusión como esta donde se intenta darle transparencia a los procesos judiciales.

Si la propuesta de Moncada es negativa es importante ofrecer a la opinión pública argumentos sólidos y el magistrado tiene la responsabilidad de defender su iniciativa. Existen algunos temores, por ejemplo, con los allanamientos y registros que puede realizar la Policía Nacional. Es un asunto sensitivo que debería ser debatido ampliamente.

Al igual es interesante conocer la posición de diferentes gremios sobre la edad de muchos jueces que sobrepasan los 65 años y que siguen impartiendo justicia. La renovación del órgano Judicial es una necesidad y los cambios permitirían agilizar procesos y diligencias. Eso sí tienen que ser discutidos.