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Transporte abierto

Por: Redacción 20/01/2014

REDACCION / PANAMA AMERICA

Resulta una contradicción inaceptable criticar las limitaciones de buses del servicio de transporte público y rechazar, al mismo tiempo, la cobertura de las necesidades cotidianas de transporte por unidades no legalizadas. Al fin y al cabo, estos “piratas” dejarán de serlo cuando la Autoridad del Tránsito les entregue los cupos que los formalizarán. Otro frente de discusiones corresponde a los transportistas con cupo que reclaman no se entreguen más cupos para continuar monopolizando un servicio lleno de deficiencias, y exigen, también, de paso, subsidios estatales, precios regulados de combustible y otras granjerías.

El punto clave del transporte terrestre es satisfacer al usuario. Pero estamos tomando el rábano por las hojas. El transporte público debe adecuarse a las necesidades de los usuarios, pero no es el usuario el que debe adecuarse a los intereses de los transportistas. Afortunadamente, la administración Martinelli está poniendo las cosas en su lugar. Ha roto anomalías de antigua data, empezando con la desaparición de los diablos rojos y las corruptelas de las seudocooperativas que traficaron con la adjudicación de los cupos, que se vendían no obstante que la entrega debe ser gratuita conforme a la ley.

Se ha puesto en marcha un nuevo sistema de transporte terrestre operado por empresa privada que todavía no cumple con requisitos aceptables de cobertura, pero a la que se está obligando a cumplir los términos del contrato de concesión. Sin embargo, hay quienes cuestionan la modernización del transporte, y añoran a los irresponsables y defectuosos “diablos rojos”.

Algunos quisieran que los buses se detengan a recogerlos en la puerta de sus viviendas. Ven la aguja de pajar del metrobús, mas no la tremenda viga de los “diablos rojos” de los tiempos torrijistas. Se mezclan la comodidad exagerada, el sabotaje antigubernamental y la corrupción de los cupos. La construcción de puentes al ras de tierra, de altura y subterráneos está destrampando poco a poco los nudos gordianos de los tranques provocados por las importaciones de autos que baten récords de venta.

El metro funcionará en los primeros meses del año; un proyecto que, como reconoce mucha gente, esfumará las demoras de la llegada de los buses y los tranques de la superficie vial. El metro es la inversión más grande del Estado en la historia del transporte urbano. Se está trabajando en su extensión a la décima provincia de La Chorrera y Arraiján, dentro de la visión integral de la transformación urbana de Cambio Democrático con este sistema de transporte de vanguardia.

Aún subsiste el problema de los taxis, que para los usuarios a menudo se transforma en drama. No debe tolerarse que los taxistas impongan unilateralmente sus rutas a los pasajeros, cuando el destino está en otra parte. Ya se les obligó a pintar de amarillo sus unidades, después de postergaciones de gobiernos anteriores. Los taxistas reciben una licencia de servicio público que están obligados a cumplir al pie de la letra. La Ley N.° 14 de 1993 estipula que el transporte terrestre de pasajeros es un servicio público cuya prestación estará a cargo de personas naturales o jurídicas mediante concesiones que el Estado otorgará inspirado en el bienestar social y el interés público.

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Lunes 10 de agosto de 2026