¿Transporte público: derecho o privilegio?
Todos tenemos derecho a trasladarnos libremente a cualquier lugar, por transporte propio o haciendo uso del servicio público y/o selectivo. Es imposible para muchos, el tener un auto propio y allí comienza la odisea, para poder cumplir con obligaciones laborales, sociales, personales… Hay quienes sacrifican un sueño reparador, para en la madrugada, preparar y consumir un desayuno apurado, almuerzos para el trabajo, meriendas escolares, para regresar a avanzada la noche a cocinar la cena, con falta de agua, interrupciones del fluido eléctrico y otras carencias.
La frustración se acrecienta, cuando conductores "poco me importa ", ya sea de metrobuses o "diablos rojos", pasan frente a las maltrechas paradas sin detenerse, "por fuera", o solo para descender pasajeros, ante la mirada suplicante y actos de impotencia de los que aspiran a ser trasladados con premura.
A la vez, llegan a las paradas varios metrobuses de la misma ruta, en detrimento de quienes esperan movilizarse en otras direcciones. ¿Responsabilidad de una mala administración, logística...?
Algunos conductores comentan "que todo seguirá igual, porque es la misma empresa, con una nueva razón social, luego de habérseles liquidado, ya que el Gobierno solo tiene un porcentaje de las acciones". ¿Cierto? y "el pueblo primero", desgastándose bajo la indiferencia de muchos.
Hay que educar al usuario para hacer valer el derecho al asiento preferencial, guardar la debida conducta y respeto, sin obviar la buena selección profesional de los conductores, evaluando su estado emocional, rasgos de personalidad: tolerancia a la frustración, manejo de la agresividad, valores, dentro del perfil psicológico de un buen conductor responsable de la vida y destino de muchos, así como la concienciación sobre el cumplimiento de reglas y normas a seguir.
Al tratar de abordar un taxi, responden con el "no voy", independientemente de la urgencia que se exprese y luego de haber tenido el "privilegio" de ser aceptado como pasajero, se recoge a otros, incurriendo en un recorrido extra, sin saber el usuario si pone en riesgo su vida, pero la cuota se mantiene.
El uso de los carriles preferenciales, no son utilizados correctamente, motivo de los populares tranques y accidentes.
¿Y los "piratas"? Habría mucho que decir en detrimento del "pueblo primero" ¿solución para muchos? Sí, pues no les queda otra alternativa. Parece que a nadie le interesa o hay mucho hilo que tejer al respecto. El sobrecosto implica robar, aprovechándose de gente humilde, necesitada.
Que el privilegio de algunos, sea el derecho de todos.
Psicóloga