Transporte y logística en Centroamérica: asignatura pendiente
En nuestra estadía estudiantil en Centroamérica, tuve la oportunidad de recorrer en diversas oportunidades, aduanas, zonas de fronteras y sitios de intercambio de mercancías e inoperantes sistemas logísticos. Viví las inclemencias y falta de condiciones mínimas que tienen que soportar quienes hacen un esfuerzo por elevar la productividad de dichas naciones.
Es evidente que lo que está reteniendo el avance de las economías centroamericanas, aparte de su histórica desigualdad social e inestabilidad política, es la incapacidad para lograr una mejor productividad. De acuerdo con las estimaciones del Banco Mundial, los países de Centroamérica "son mercados pequeños y por tanto deben tener abiertas sus economías y para hacerlo necesitan ser competitivos, necesitan una mayor productividad". Es lógico que nuestros países requieren una mejor cobertura y nivel educativo, pero también mejores infraestructuras logísticas que al final, son las que generan productividad y permitirán el crecimiento económico que se requiere para crear las oportunidades que la población necesita para mejorar su calidad de vida.
La mayoría de los análisis económicos en la región concuerdan en que el potencial comercial de Centroamérica se encuentra muy limitado por obstáculos logísticos y de transporte. Una serie de estudios del Banco Mundial revelan que los altos costos de transporte interno, sumados a los problemáticos cruces fronterizos, son las principales barreras para el comercio entre los países centroamericanos y Panamá. Llevar productos agrícolas desde los lugares de producción a las fronteras representa entre un 10% y 20%, precio final de la mercancía para el consumidor.
La falta de carreteras de buena calidad, los caros servicios de transporte terrestre y prolongados y caóticos procedimientos en los pasos aduaneros de los diversos países son factores claves para el comercio mesoamericano. Estos factores logísticos afectan negativamente la competitividad de Centroamérica.
"La competitividad, en resumen, no es más que la relación entre cantidad, calidad y el tiempo de distribución de un grupo de productos".
Una economía competitiva es una economía productiva. La productividad conduce al crecimiento, que permite niveles de ingresos más altos, para una mejor distribución de la riqueza.
Llevar un producto de Costa Rica a su vecino Panamá debería ser tan sencillo como lo que ocurre entre España y Francia diariamente. Pero aquí es muy diferente. Esta realidad ilustra cuáles son los retos de los países centroamericanos en cuanto a la implementación de una logística moderna para mejorar su competitividad.
Me tocó observar en los pasos fronterizos largas filas de camiones en espera de revisión aduanal, la que toma hasta 10 horas. Al final del proceso, tanto productores como intermediarios sufren enormes pérdidas. Los camiones no tiene sistemas de conservación de los productos, los procesos son demorados y se afecta toda la cadena productiva. Esa cadena de deficiencias afecta a todos los países incluyendo a Panamá.
Una de las soluciones para mejorar el envío de mercancía entre países de Centroamérica es realizar acuerdos entre las naciones, estandarizar la documentación, unificar permisos de accesos a los conductores aduanales.
Profesor universitario y Especialista en Logística.