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Tras cien días de gobierno

Por: Redacción 24/10/2014

En octubre se cumplieron los 100 primeros días desde que el gobierno del presidente Juan Carlos Varela asumiera las riendas del futuro mediato de la nación panameña. El porqué se le da tanta notoriedad a una evaluación a todo gobierno en este término de días, después de asumida la presidencia, tiene mucho que ver con la política norteamericana, ya que se fue popularizando esta evaluación a partir de la subida al poder político de Franklin D. Roosevelt, en un mandato plagado de crisis, principalmente económicas, quien asume el reto de que en ese tiempo trataría de darle a la nación estadounidense confianza y fe en su mandato.

TRES MESES NO CONSTITUYEN UN TERMÓMETRO PARA MEDIR SI UN GOBIERNO VA A SER EXITOSO O NO, SOBRE TODO PORQUE EL PERIODO ELECTORAL PANAMEÑO ES UNO DE LOS MÁS LARGOS Y, POR ENDE, DESGASTANTES REGIONALMENTE: CINCO AÑOS.

Franklin D. Roosevelt logra esta percepción a través de la aprobación de un cúmulo de leyes que le darían el apoyo popular necesitado en esos momentos para seguir con su proyecto político y poder gobernar. Esta evaluación sigue dándosele a todo gobierno, sobre todo a aquellos que logran el paso de ser oposición a ser gobierno, para medir si su transición está siendo exitosa, si las expectativas de sus electores se consolidan o sumergen a la población en un mar de pesimismos y desconfianza. En este periodo, sobre todo en naciones con un frágil sistema político, muchos gobiernos han caído o dimitido por no poder lograr un consenso de aceptación dentro de su población.

El gobierno de Varela llega al poder contra todo pronóstico, principalmente de las populares encuestas de opinión, muchas de las cuales hasta le daban un tercer lugar.

Al igual que sus contendientes, Varela, o su plan de gobierno, está estructurado con muchas promesas electorales. Panamá, o más bien su gente, ha aprendido a exigirles a sus candidatos y a esperar que sus promesas de campaña sean cumplidas, de lo contario, el controvertido voto castigo toma protagonismo y el mismo se ha encargado de que todavía, tras casi 25 años de democracia, ningún partido político haya podido reelegirse en el poder.

EN ESTOS PRIMEROS TRES MESES DE GOBIERNO, LA EVALUACIÓN POPULAR PARECE SER DE UN ACCIONAR LENTO, ANTE LOS CLAMORES POPULARES DE JUSTICIA NO SOLO JURÍDICA, SINO SOCIAL.

La causa descansa sobre los mismos elementos de siempre: seguridad, manejo de la corrupción, desempleo, justicia en todos los niveles, escándalos políticos y en los últimos años se agrega el manejo de la inflación panameña. Me parece que tres meses no constituyen un termómetro para medir si un gobierno va a ser exitoso o no, porque el periodo electoral panameño es uno de los más largos y, por ende, desgastantes regionalmente: cinco años.

En estos primeros tres meses de gobierno, la evaluación popular parece ser de un accionar lento, ante los clamores populares de justicia no solo jurídica, sino social. Ante tanto desencanto en estos 25 años, la gente tiende a ansiar soluciones rápidas y efectivas. La transición del partido político, hoy en gobierno y tres meses antes en oposición, parece ser lenta, pero a la vez mesurada, dada la desventaja con gobiernos anteriores de no poseer una mayoría simple en la Asamblea Nacional.

La voluntad política la posee, ya que una promesa de campaña como lo era la congelación de los precios de ciertos artículos de la canasta básica se cumplió inmediatamente. La continuidad de algunos planes del gobierno anterior y su ampliación, como el del entonces programa 100 a los 70, se ha realizado.

Sin embargo, existen retos cuyos resultados o esfuerzos no se pueden medir en tres meses. Uno de ellos es el problema de la seguridad en nuestras calles y barrios, y este gobierno no puede darse el lujo de continuar el discurso del anterior, en el sentido de que la delincuencia va disminuyendo porque es un problema solo de percepción, sino demostrar a través de las crónicas rojas de los periódicos y noticiarios que, efectivamente, se les está ganando la guerra a los delincuentes.

La sociedad panameña también espera un perfeccionamiento en su democracia y es por ello que el tema de una constituyente fue uno de los elementos que llevó al poder al actual gobierno, ya que la percepción popular hace tres meses es que íbamos hacia un sistema no democrático.

 

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