Trato inhumano
En pleno 2011, año en que el Estado ha destinado más de mil millones de dólares en presupuesto para el desarrollo educativo del país, resulta inadmisible que aún se mantengan en pie las llamadas “escuelas rancho”.
Lo más preocupante es que padres de familia y docentes hayan tenido que decretar un paro de labores para llamar la atención de las autoridades por la falta de sillas y mobiliario en los centros a donde asisten los niños a recibir enseñanzas.
¡Basta ya de burocracia! Es hora de que quienes lideran el Ministerio de Educación pongan fin a un círculo vicioso que por años ha perjudicado a los panameños que deberán tomar las riendas del país en un futuro cercano.
Los gobiernos, uno tras otro y sin excepción, se han empeñado en anunciar grandes proyectos para tratar de tapar los problemas educativos que quedan en evidencia tan solo con el inicio del año escolar.
Quienes ahora regentan el Ministerio de Educación se han dado cuenta que los problemas que antes denunciaron son mayúsculos y han sido incapaces de resolverlos.
El Gobierno debería sentir vergüenza porque, con tanto dinero en sus manos, decenas de estudiantes reciban clases sentados en el frío suelo, lo que representa un trato inhumano. En estos 20 meses en el poder, aún siguen reprobados.
