Triste abandono
La situación de varios lugares turísticos, considerados patrimonio histórico de la humanidad, es complicada. La responsabilidad de conservar estos lugares evidentemente recae sobre el Gobierno y las entidades creadas para este fin.
Sin embargo, existe un fuerte componente comunitario que es, en ocasiones, más importante que el aporte estatal. En sitios como Portobelo se puede percibir este fenómeno que perjudica la condición económica de esa área.
En este lugar predomina la basura en todo el poblado y los niveles de insalubridad están en límite de la tolerancia permitida. Aunque existan las condiciones naturales atractivas para que turistas nacionales y extranjeros lleguen al lugar, los servicios que se ofrecen son pobres. La infraestructura del mismo poblado se ha ido deteriorando con el paso de los años, y a simple vista se percibe que muchos negocios dedicados al turismo han cerrado sus puertas. Muchas propiedades están en venta y no existen grandes desarrollos que cambien a corto plazo este escenario. A pesar de que distintos gobiernos han invertido en tratar de promocionar y mejorar las condiciones de Portobelo, pareciera que se está perdiendo la batalla.
Es importante insistir en que el cambio de mentalidad para aprovechar las riquezas que ofrece el turismo debe provenir, en gran parte, de los propios lugareños. Influye mucho hasta la clase de negocios que se intenta explotar en la zona y el trato que reciben los turistas.
Es necesario hacer un esfuerzo para recuperar lugares como Portobelo, La Guaira y la misma Isla Grande. Tienen todas las condiciones para ser exitosas y aportarle más beneficios a la comunidad. El reto que tienen por delante es grande y se requieren inversiones millonarias pero, sobre todo, una actitud diferente.