default

Turismo en la ciudad, una opción para toda la familia

Por: Redacción 15/02/2015

En el marco de los Carnavales en Panamá y sobre todo con la gran cantidad de personas que se movilizan hacia el interior, la ciudad queda a merced de los residentes y turistas que tomaron la decisión de disfrutar de este tiempo de descanso conociendo un poco más de esta bella urbe, pues bien, a continuación les comparto algunas sugerencias para explorar en la ciudad.

Una de las joyas que ya está dando que hablar es el Biomuseo, una obra magnífica que alberga información que todo estudiante de educación básica de este país debe conocer, personalmente me sentí como si el tiempo regresara a mi época de educación básica con la gran diferencia de que la tecnología y los sonidos se conjugan brindando un espectáculo didáctico con la más alta calidad en investigación y contenido.

Entender la importancia que esta tierra panameña tiene con respecto al mundo, es algo que muchos no conocemos, el impacto natural, la biodiversidad, las especies que aquí se reproducen y aquellas que están en peligro de extinción te abre los ojos de una forma por demás ilustrativa que te permite conocer de raíz el efecto que esto puede ocasionar.

Poder caminar sus exhibiciones acompañado de la audioguía es fundamental, contar con testimonios de científicos y expertos en la materia enriquece cada contenido, conforme se avanza por las exhibiciones, basta con escuchar las expresiones de chicos y grandes, unas de asombro, otras de emoción, brincar para ver cómo se registra el movimiento en un sismógrafo es muy interesante, reconocer las rocas ígneas, los meteoritos, los rastros fósiles es como adentrarse al canal de Discovery con la diferencia de que lo que aquí se exhibe está al alcance de la mano.

Una de las salas ofrece un espectáculo de imágenes, sonidos, murmullos, mareas, cantos, silbidos y sinfonía del bosque lluvioso, esta experiencia seguramente la repetiré próximamente, ¡sentir cómo el mar pasa por debajo de sus pies y ver las especies marinas moverse sin tocarte, es una experiencia sin igual en Panamá! Esta experiencia le toma por lo menos de 2 a 3 horas para disfrutarlo como se merece, póngase zapatos cómodos, ya que después de visitar las salas internas usted podrá caminar alrededor del museo a través de caminos que lo llevan hasta el Causeway, donde la vista al puente de Las Américas y el Canal complementa esta visita cultural.

Continuar su travesía hasta la isla Flamenco, quizá sería lo más normal por hacer, sin embargo, optamos por dirigirnos al Casco Antiguo, el cual mi familia hace tiempo no visitaba, está por demás decirles que la sorpresa fue muy grata, toparnos con los bien cuida'o en los alrededores de la Plaza Herrera es parte del folclor, caminar por la plaza y encontrarse con el Mercado de Artesanías y su gran colorido es adentrarse aún más en las raíces panameñas, molas, chaquiras, cocobolo, taguas, pulseras, sombreros en sus diferentes presentaciones, blusas, sandalias, carteras en múltiples colores y pinturas que dibujan al mejor estilo barroco las riquezas de la arquitectura de aquella época donde el tranvía surcaba la Avenida B y mostraba ese Panamá de antaño.

Tomarse la foto en el kiosco como lo llamamos en México y contemplar de la arquitectura de la Catedral castigada por el pasar de los años es algo que no podemos dejar de hacer, eso sí, con este verano la mejor forma de disfrutarlo es saboreando un exquisito raspado servido con todos los fierros, ver a los curiosos turistas que pasan al lado y fotografían al raspadero, indecisos en probar o no este manjar, personalmente lo disfruté como hace muchos años en mi infancia no lo hacía, este es otro momento que seguramente repetiré.

Una vez sale de la plaza y comienza a caminar, es increíble la cantidad de establecimientos con sabores internacionales que salen a su paso, cocina criolla, cocina italiana, cafés e infusiones, pizzas y hamburguesas, helados y pastelillos, nombres coloquiales, franceses, italianos y muy panameños como los diablicos, dan vida a la gastronomía del Casco Antiguo.

Si usted es amante de las películas de la bella época, no puede dejar pasar el American Trade Hotel, un lugar donde las horas pueden pasar y usted sentirse al mejor estilo de Hemingway e inspirarse por la riqueza de su arquitectura, su mobiliario, y sus espacios ricos en luz y armonía con el entorno.

Conforme avanzamos, los hoteles siguen apareciendo, al parecer el Casco se ha vuelto atractivo para los inversionistas y finalmente le han puesto interés al desarrollo de hoteles, eso sí, salvaguardando la esencia de su arquitectura y el buen gusto por los acabados que se emplean. En muy poco tiempo, el Casco contará con una buena cantidad de habitaciones para los diferentes bolsillos, incluyendo nuevos proyectos como el Hotel Central y el Hotel San Felipe, que se refugia en la antigua Casa Lyons.

Conforme caminamos, los edificios aparecen para servirnos como perfecto marco para fotografías familiares, niños jugando en la calle, iglesias abiertas y artesanos creando figuras de papel, le dan otra faceta al lugar, conforme cae la tarde, el escenario comienza a cambiar, la plaza se llena de mesas y sillas para los comensales por venir, las luces de las calles adoquinadas tímidamente se asoman para guiar a los peatones que con asombro ven los cambios de luz y color en el casco.

Hacer turismo en la ciudad es más interesante de lo que te puedes imaginar. ¡Felices Carnavales!

*(Consultor corporativo)

Edición Impresa

Martes 4 de agosto de 2026