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Últimas huelgas destructivas

Por: Redacción 28/05/2014

Antes que todo diré que respeto el derecho a huelga de todos los trabajadores que consideren se les están violando sus derechos. Sin embargo, no considero que paros, huelgas y manifestaciones deben hacerse perjudicando a terceros, ya que cada ciudadano tiene, también, sus derechos que deben ser respetados a cualquier precio. En este país no se respetan convenios internacionales ni intereses de la patria. Pero ahora, en democracia, las huelgas no tienen el mismo significado que pudieron tener antes y deben pensar en las consecuencias que puede traer una detención de labores.

El Sindicado Único de Trabajadores de la Construcción (Suntracs) llevó a cabo un paro de labores que perjudicó incluso al Canal de Panamá con todos los perjuicios que ocasionaron, y demostraron no tener ningún amor por la patria y los intereses del Canal. No comprendo cómo no pusieron en la ley que rige esa zona la prohibición de huelgas de los trabajadores de la misma. Sin embargo, a pesar de que lo que solicitaban era irreal, llevaron a cabo el paro de labores, tal vez buscando votos para sobrevivir como partido político en las pasadas elecciones. A pesar de esas intenciones, resultó negativo para ellos porque la cantidad de votos obtenidos indica que los panameños no queremos todavía ese tipo de gobierno que existe en otros países, ya pasado de moda y que trae tanto luto y dolor. Mientras sus dirigentes viven bien, los perjudicados son los obreros que dejaron de trabajar todos esos días. No puedo hacer más que lamentar lo sucedido porque los perjudicados somos todos los panameños, ya que cada día que no se trabaja en la ampliación del Canal, nos hace daño a la economía nacional. Pero eso no lo pensaron los dirigentes de los trabajadores porque pareciera que solo piensan en sus propios intereses.

Todos los días hay cierres de calle y, al final del periodo preelectoral se multiplicaron, tal vez promovidos por la oposición para perjudicar al Gobierno. Ojalá, durante el periodo del presidente electo, cuando ya lo sea en propiedad, al no cumplir con las promesas o poder satisfacer las necesidades de los moradores de las diferentes comunidades, no existan estos inconvenientes para que vean lo desagradables que son para los Gobiernos. No es posible trabajar cuando hay estas manifestaciones de cierre de calles y carreteras internacionales que solo perjudican a terceros que no pueden llegar a tiempo a donde deben hacerlo.

En cuanto a la huelga de un pequeño grupo de educadores, solo demuestra el poco amor y la poca vocación que sienten por su profesión, por los educandos y los padres de familia.

Considero que el Ministerio de Educación llevó mal la situación. Esperaron tantos días sin clase para luego ceder en casi todas las peticiones. Para eso lo hubieran hecho desde el principio y hubieran evitado perjuicios. Es mentira que recuperarán el tiempo perdido porque jamás lo han hecho. Ellos solo piensan en sus intereses personales sin importarles con los alumnos y es una verdadera lástima que esto haya llegado al cierre de calles tan transitadas como si fueran unos cualquiera y no educadores que deben pensar en su posición dentro de la sociedad, la cual van perdiendo a medida que su comportamiento se aleja de los principios y valores que deben predominar en ellos para ser ejemplo para esos alumnos. Si piensan que después de llevar a cabo ese paro de labores, tan prolongado, sus estudiantes los van a respetar más, están equivocados.

La huelga de los trabajadores del aeropuerto no tenía ninguna razón de detener vuelos internacionales y perjudicar a turistas que más nunca volverán a Panamá, con el perjuicio para la economía nacional. Por esto insisto en que a nuestros trabajadores les importa poco con los perjuicios internacionales o nacionales. ¿Y el diálogo?

Estamos en democracia hace 25 años, luego de una larga dictadura militar, y considero que no hemos madurado lo suficiente para sentarnos a conversar y dialogar para que ambas partes se beneficien y presente cada uno sus puntos. Vamos hacia atrás como el cangrejo y cada día demostramos menos educación en la manera de tratar nuestros problemas como gente evolucionada, sino que involucionamos en nuestras actitudes sin importarnos con el país ni con las necesidades de los demás. Ojalá maduremos y crezcamos lo suficiente para enmendar errores.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026