Un acuerdo no siempre es la mejor solución para resolver una infracción
Por esto, es necesario que las empresas que caigan en prácticas monopolísticas para la fijación de precios sean tratadas con todo el rigor de la ley.
En el 2010, la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) comenzó a investigar por posibles prácticas monopolísticas a ocho empresas avícolas y hace unos días anunció un acuerdo extrajudicial con las mismas por un monto total de 475 mil dólares.
Aseguran que con esa decisión se ahorrarán un camino judicial que en otros casos les ha tomado entre nueve a diez años.
Ahora, la entidad también informa que utilizarán la misma vía para resolver la investigación que le realizan desde 2008 a cuatro industrias lácteas.
Estos acuerdos indican que las empresas están aceptando que se reúnen para fijar precios, lo que no deja opciones a los consumidores en el mercado, un hecho que las autoridades no pueden dejar pasar por alto. Si bien es cierto que pagarán una multa y que la Acodeco se encuentra facultada para llevar a cabo estos acuerdos, el mensaje puede distorsionarse y las prácticas monopolísticas pueden convertirse en una costumbre, pues 100 mil dólares de multa no representan un monto elevado para compañías de grandes facturaciones.
El dinero procedente de las multas llega al Tesoro Nacional, pero los consumidores afectados quedan al final sin una compensación directa y la burla efectuada en el mercado también pasa inadvertida.
Las autoridades panameñas deben tener cuidado con el mensaje que están enviando a las empresas, a veces un camino judicial toma años, pero deja lecciones y hasta causa temor, un acuerdo ahorra tiempo, sin embargo deja algunos sinsabores para ciertos actores de la sociedad.
