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Un año muy molesto

Por: Redacción 04/07/2014

Médico oncólogo y docente universitario

 

Hace poco más de un año viajaba como embajador plenipotenciario de Sierra Leona de Bahamas a varios Países del Caribe y tuve que hacer escala en Panamá. Cinco meses antes me habían detectado un cáncer y ya recibía quimioterapia y radiaciones. Al llegar a Panamá se me informó de una petición de la Interpol por un caso en Canadá que aunque no estaba notificado lo conocía por la prensa. Aunque viajaba con pasaporte diplomático de Sierra Leona, no se me permitió ni llamar al Gobierno de allá para aclarar la situación, insinuando que el documento era falso.

Se me envió a La Joya, desde donde hace un año lucho con el sistema penal panameño, mientras se afecta mi reputación, veo mis negocios colapsar y mantengo mi atención al cáncer con métodos no convencionales porque se me ha negado ir a un hospital. Gracias a medicinas de quimio que me traen he sobrevivido aun con náuseas y vómitos de sangre que no parecen importarle a los custodios.

Pero estoy molesto, molesto por no contar con mis derechos fundamentales, molesto porque mis recursos no son atendidos, molesto porque todo intento de ver a mi oncólogo, el profesor Karol Sikova, a quien le ha sido imposible venir desde Londres, molesto porque mis cat scans no han sido evaluados.

En enero, la Cancillería aprobó que fuese a un hospital a seguir mis exámenes y tratamientos y nadie les hizo caso. Pareciese que contra los deseos de Panamá y Canadá, he sobrevivido.

Es increíble que sin récord criminal en mis 58 años se me prive de mi libertad, ¿por qué delito? ¿transitar por Panamá? Se me trata como convicto pagando una pena, en un país donde no se me acusa de nada. He visto mis clínicas oncológicas y otros negocios perjudicarse en tres continentes. ¿Por haber transitado por Panamá?

Estas últimas semanas me siento con fuerzas para luchar. El Gobierno de Sierra Leona ha confirmado que nací allá, que sí viajaba como embajador plenipotenciario, que el pasaporte es válido y piden que se me envíe allá. Pero estoy molesto. La semana pasada presenté una demanda por daños a mi salud, mi reputación, mis negocios. Bajo el Acta 2502, Canadá es responsable. Allá mi juicio será en el 2016 y le haré frente, les he invitado a interrogarme aquí. Después de un año preso, me siento que han violado mis derechos. Como paciente de cáncer sé que no viviré mucho, pero no es justo haber pasado un año en la cárcel sin haber cometido un delito en Panamá.

Estoy molesto y quiero que alguien se haga responsable.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026