Un año para la prosperidad
Cuando esta columna salga a la luz pública, en el diario , ya se habrá iniciado el año 2016, motivo por la cual deseamos que nuestros lectores hayan pasado una feliz fiesta de fin de año; dejando atrás las malas prácticas de consumo y preparándose para el año venidero, un año en el que construiremos con buenas acciones de consumo, el año de la prosperidad.
Prosperidad, del latín prosperitas, es el éxito de lo que se emprende, la buena suerte de lo que sucede o el curso favorable de las cosas, de acuerdo con el App de Wikipedia.
Todos podemos alcanzar la prosperidad y trazarla como una meta de carácter necesario y para ello, es imprescindible reunirse en familia y explicarle, que usted como capitán del navío del hogar ha decidido que su familia sea una familia próspera y que todos tienen tareas frente a ese objetivo estratégico.
La prosperidad tiene como base la planificación de los gastos y es importante reducirlos, ya sea en ahorro de electricidad y otros servicios básicos. Por ello es importante inculcar una cultura del ahorro.
Reducir los juegos de suerte y azar, así como otros gastos conocidos como "gastos hormiga", en los que el dinero se diluye en nuestras manos en pequeñas compras, por ejemplo: luego de haber desayunado bien en mi casa, por qué tengo que pasar donde el señor de la carretilla a comprar empanadas y chichas, por qué tengo que pagar taxi para ir al trabajo o viceversa, si tengo el metrobús y el metro que llegan cerca de mi casa. Así como otras compras innecesarias que se realizan.
Los padres de familia del presente siglo deben ser líderes animosos en sus hogares, con alegría y decisión deben impulsar las metas trazadas con buenas prácticas con participación de todos.
Una de las iniciativas que generará al hogar buenos dividendos es suspender las compras de la merienda escolar e iniciar la preparación balanceada de la misma en el hogar, adicionalmente de la cena que en familia consumimos, dejar una ración para el almuerzo del día siguiente y de esta manera, reducimos los gastos familiares.
A la hora de comprar los alimentos, verifiquemos la fecha de vencimiento; compre buscando marcas nuevas y no la de más publicidad; adquiramos nuestras frutas y vegetales en tiempo de cosecha; si es posible, compremos en grupo y acudamos a las ferias para vigorizar nuestros presupuestos.
De sentirse afectado en las relaciones de consumo, denuncie en la línea 130 y en el portal www.acodeco.gob.pa
Administremos lo mejor posible nuestros tiempos, si tenemos conocimientos y nos gustan las profesiones técnicas, capacitémonos y ofrezcamos nuestros servicios en nuestras barriadas y amistades. De igual manera, edifiquemos con tiempo calidad, la buena recreación en el hogar.
Edifiquemos un año diferente, con fe en Dios Padre y en nuestra capacidad de lograr una vida con dignidad.
Analista de consumo