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Un boicot científico contra evento en Israel


Aviva Levy (opinion@epasa.com) / Colaboradora

Aparentemente la ciencia, en algunas áreas, tarde o temprano llega a puntos muertos. Estos puntos son, en gran parte, el resultado de siglos de exploración y estudio, logrando descubrimientos sobre la Naturaleza, la vida y muerte, existencialismo, fenómenos, el Universo y mucho más.

Aun así el tema del Universo les proporcionó a muchos científicos la oportunidad y exclusividad de formular teorías sobre su origen, su forma, dinámica, expansión, edad, etc., para borrar poco a poco la ignorancia y llegar a lo real lo más cercano posible.

Y así son las cosas, mentes brillantes, estudiosas, títulos y premios otorgados han hecho de una élite de científicos los amos y señores de la arrogancia. Y hay un grupo de investigadores que en su arrogancia decidió este año el mes de junio, boicotear una jornada científica que se

realizará en Jerusalén, Israel, con la excusa: “el trato que reciben los palestinos de parte de Israel”.

Entre esta más o menos veintena de científicos ingleses se les unió uno famoso y admirado: Stephen Hawking, y ninguno llama tanto la atención como él, ya que su arrogancia despliega otras realidades sobre el comportamiento humano. Y aquí es donde debemos recordar en cómo reaccionó Albert Einstein cuando en 1952 se le ofreció la presidencia del Estado de Israel y lo hizo con humildad explicando que lo conmocionó la oferta, pero que él era bueno para la ciencia y no para la política. En otras palabras, cada cual tiene su lugar en este mundo según su talento y habilidades.

Stephen Hawking posee una de las más brillantes mentes de entre la comunidad científica, escribió libros, formuló teorías y sigue dando sus famosas charlas… pero con ayuda. Este gran científico padece de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) desde hace cincuenta años.

Su condición empeoró con los años y en 1985 se le practicó una traqueotomía y perdió por completo la habilidad del habla. Se le confeccionó una silla de ruedas conectada a un ordenador para que pueda moverla usando sus ojos, boca y una mano. Además le conectaron un sintetizador de voz.

En 1997, y para mejorar la calidad del sistema personal de comunicación que lleva en su silla, se le instaló un chip llamado Corei7 (‘core’ viene de la palabra en hebreo leer de lectura) y es el chip encargado de las funciones del complejo y avanzado sistema de comunicación.

El chip Corei7 fue diseñado en Israel por un equipo de ingenieros israelíes de la multinacional Intel. Es más, el señor Hawking aún está en medio de un trabajo que se realiza en Israel en la Intel, para terminar de perfeccionar un sensor, el cual leería 100 puntos en el rostro de Hawking traduciéndolas en mensajes y así mejorar aún más el sistema de comunicación que lleva en su silla de ruedas.

Desde Israel ya le llovieron las críticas e indignación de los que han colaborado con el científico por largos años, una funcionaria se pronunció acusándolo de “hipócrita” y demandándolo a que si real- mente quiere boicotear, Israel que bote a la basura el chip Corei7, y el Primer Mi-

nistro israelí, Benjamín Netanyahu reaccionó con un llamado al científico a que estudie la situación que se vive en el Medio Oriente, tal como estudió los agujeros negros… antes de boicotear una jornada científica en Israel.

Qué triste ver a hombres poseedores de mentes brillantes, que aparentemente han llegado a los confines del Universo y el Cosmos… pero al bajar la vista al planeta tierra se les es difícil reconocer lo que ven.

Y existe una duda sobre esta protesta de científicos que dicen es por “el trato que reciben los palestinos de parte de Israel”… ¿A qué exactamente se refieren? ¿Al trato que reciben miles de niños, mujeres y hombres palestinos en tratamientos médicos en hospitales como la Rambam y la Hadassa, trasplantes de órganos y medula ósea o las toneladas de equipos y medicamentos que Israel envía casi a diario a la franja de Gaza?

¿O será que se refieren al trato que reciben los palestinos que lanzan cohetes y misiles a territorio israelí?

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Viernes 14 de agosto de 2026