¿Un canal chino?
Desde la época colonial se especula en Nicaragua sobre la posibilidad de un canal interoceánico. Tiempo después, el Senado de Estados Unidos desechó la viabilidad del esquema de aprovechar el curso del río San Juan, que desagua en el lago de Nicaragua. Pero el año pasado, la Asamblea Nacional de Diputados de ese país aprobó una ley del Ejecutivo que supuestamente autoriza al gobierno de Daniel Ortega la concesión del proyecto del canal a una empresa china, HK Nicaragua Canal Development, constituida recientemente. Desde entonces se debate acremente la validez jurídica de la concesión, sin contar con un estudio de factibilidad ni experiencia en obras de infraestructura.
No se despejan las incógnitas sobre el origen y la solvencia financiera de la empresa china HK Nicaragua, a la que el Gobierno sandinista entrega una concesión para operar el canal por cien años. Se comenta que HK pertenecería a China Mobile Communications Corporation, propiedad de la República Popular de China. Registrada en Hong Kong, China Mobile, una empresa de celulares considerada la compañía más grande de la isla, tiene 280 millones de abonados. No hay todavía confirmación oficial de la vinculación entre China Mobile y HK Nicaragua. Sin embargo, se ha prendido el debate entre empresarios y la oposición política al Gobierno sandinista.
El expresidente de la República Jaime Morales Carazo critica el impulso del proyecto sin que se conozca el impacto ambiental que podría provocar en el lago de Nicaragua el tránsito de barcos de gran calado. El Consejo Superior de la Empresa Privada demanda al Gobierno que defina las tierras de propiedad privada que se expropiarían en la ruta del proyectado canal.
Por otro lado, Costa Rica muestra inquietud por los alcances territoriales del proyecto que podría afectar la zona del río San Juan en la frontera limítrofe. Costa Rica tiene relaciones diplomáticas con la República de China. Nicaragua, con la República de Taiwán. Es asunto a zanjarse por tratarse, en realidad, de una concesión a una empresa inscrita como privada, aunque sería rama de una poderosa compañía gubernamental china, en un entendimiento que resultaría de Estado a Estado.
Se mantiene el hermetismo sobre la identidad de HK Nicaragua, formada legalmente en Managua el 15 de noviembre de 2012, persistiendo igualmente la imprecisión sobre la capacidad financiera para asumir una inversión calculada extraoficialmente en unos $40 mil millones. Es una inversión de gran envergadura financiera al alcance de China Mobile Communications.
En el escenario político nicaragüense no existe duda sobre la intención de impulsar contra viento y marea lo que sería la inversión más grande de la historia. La construcción brindaría innumerables ocupaciones a los nicaragüenses como parte de un proyecto que incluiría puertos, petroductos y gasoductos, y otras obras de actividades conexas. ¿Cuál podría ser el impacto de un segundo canal emplazado en la región centroamericana y cómo influiría esta competencia sobre el Canal de Panamá con un tercer juego de esclusas? Mientras la idea de Nicaragua no se convierta en hechos concretos, el pronóstico constituye un ejercicio meramente técnico.