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Un Canal sin etiquetas políticas

Por: Redacción 24/06/2016

La inauguración del tercer juego de esclusas, el próximo 26 de junio de 2016, es, sin duda alguna, uno de los acontecimientos más significativos en la historia de la vía interoceánica, desde su nacimiento en 1914. Grandes hombres a lo largo de la historia panameña han escrito un pedazo de esta, de diversas formas y con distintas acciones que han colocado a este pequeño istmo en forma de S acostada en el acontecer y en el escenario mundial. El éxito de este evento servirá para limpiar la imagen deteriorada de un país considerado como un crisol de razas de recientes escándalos como los papeles de Panamá y la supuesta vinculación del emporio comercial de los Waked en actividades del narcotráfico y el lavado de dinero. Aquel panameño o político que sueñe con la idea de que esta importante cita sea un fracaso, definitivamente no quiere al país o sus intereses particulares priman por encima de los intereses colectivos o, más directamente, del sueño de un mejor futuro de más de 3 millones de panameños.

Según los expertos, la ampliación del Canal de Panamá es el mayor proyecto de ingeniería llevado a cabo en la vía marítima desde su apertura en 1914. La realización de este proyecto fue considerada y analizada durante una década a través de más de un centenar de estudios. Se inició en 2007 con el fin de proporcionar al mundo mayores opciones de transporte y un mejor servicio marítimo. Duplicará la capacidad de carga de la vía acuática, mejorando la eficiencia, la fiabilidad y la atención al cliente del Canal. Dado que los buques neopanamax pueden aprovechar ahora los beneficios del Canal, se espera que surjan nuevas rutas y servicios.

Ni el desaparecido general Omar Torrijos, ni el expresidente estadounidense Jimmy Carter, ni los hoy olvidados mártires del 9 de Enero de 1964, ni los historiadores, ni los negociadores de los tratados del Canal de Panamá alcanzaron a imaginar la dimensión de sus acciones patrióticas en sus respectivos momentos de la historia.

El Canal de Panamá es imposible etiquetarlo con el nombre de un colectivo político, llámese Partido Revolucionario Democrático (PRD), Popular, Cambio Democrático (CD), Molirena o Panameñista. Convirtamos este trascendental acontecimiento en una nueva cita con la historia y despejémonos de la camiseta de la agrupación política, sindical o religiosa y pongámonos la del overol de Panamá, que lucha por salir del oscurantismo del subdesarrollo y de las limitaciones económicas e ideológicas en las que nos han matriculado en contra de nuestra voluntad, los políticos de siempre.

Ojalá que el actual jefe del Ejecutivo deje en casa sus intereses políticos y haga de esta importante actividad un mural para destacar y exhibir todo el trabajo patriótico que por décadas realizaron aquellos héroes que ya no están.

Periodista

 

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Viernes 24 de julio de 2026