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Un científico rector


La universidad de nuestros días está cuestionada por su acentuada politización, nepotismo y dejación académica, lo que hace imprescindible, que dé un paso a su renovación y se desprenda del tradicionalismo y relajamiento con la cual ha venido operando. Debe reencontrar su alma para que se oriente decididamente hacia una transformación integral de carácter humanístico, científico, social y de investigación.

La Universidad de Panamá todavía mantiene en su seno a grandes intelectuales, personas que han llevado aún el pensamiento del Dr. Octavio Méndez Pereira; y está entre ellos, el Dr. Eduardo Flores Castro, catedrático de Física y aspirante a la Rectoría de la Universidad de Panamá, comprometido con la educación superior y con muchos retos y anhelos de recuperar el carácter y la imagen institucional, tanto hacia adentro como hacia fuera de la Universidad. Una figura de las características profesionales y humanas como el Profesor Flores, se convierte de gran expectativa para todos los universitarios, ya que es un docente digno de respetar e imitar por su espíritu libre, abierto a los nuevos tiempos, exigente de la construcción científica y humanística, lo que da sustento a su vida como científico, intelectual y como persona.

El Doctor Flores debe tomar en cuenta que los retos de la Universidad de Panamá son múltiples, variados y extensos, que el solo pensar en analizarlos y exponerlos supone una tarea de proporciones gigantescas. Para potenciar los aportes en este nuevo centenario, tiene que ver con los fines y propósitos de nuestra educación universitaria; tiene que ver con el derecho de todos a la educación superior; como derecho fundamental, tiene que ver con los procesos pedagógicos modernos, con los procesos democráticos de elección de las autoridades universitarias e ingreso y movilidad del personal docente; con la eficiencia y transparencia en el manejo de los recursos materiales; con la definición unívoca de autonomía universitaria. En base a estos lineamientos debemos exigirnos como estudiantes lo siguiente: búsqueda de una formación integral; dominio de la informática, que comuniquemos por lo menos un segundo idioma, que vivamos con conciencia ambientalista y que reconozcamos la investigación como una herramienta básica de desarrollo científico e intelectual, pero todo esto dependerá de la actitud de cada uno de nosotros como estudiante y el esmero y preparación continua de nuestros docentes.

Por consecuencia, la Universidad de Panamá requiere el esfuerzo de sus estamentos universitarios, del compromiso para afrontar los problemas reales de la sociedad; de no ver los problemas sociales de manera elitista, aislada y desvinculada, sino de analizarlos y apreciarlos de manera dialéctica, con base científica, para enfrentarlos con éxito, en su existencia real.

Sabemos que el Doctor Flores, iluminado por la silla de Bernardo Lombardo, Padre de la Física en Panamá, y uno de los discípulos del pensamiento de Méndez Pereira, tendrá el compromiso y la capacidad de llevar a mejores días nuestra Universidad. Es el momento de decidir si deseamos renovarnos o perecer.