Un código minero nacionalista y responsable
Hasta donde tengo entendido, lo único malo de la abolida Ley 8 fueron los artículos que permitían a gobiernos extranjeros explotar nuestras minas, e invito al lector a analizar el ¿por qué de dicha restricción en el Código Minero? ¿Por qué los oponentes a la Ley no pidieron la eliminación de esos artículos conflictivos? ¿Por qué el gobierno no optó por devolver dicha restricción al Código para salvar la Ley?
Soy de la opinión que esa restricción en el Código Minero obedece al nacionalismo reinante en los tiempos en que fue redactado y porque, a sabiendas de los correspondientes sacrificios ambientales, una explotación minera sólo sería justificable si todos sus beneficios quedaran en Panamá. Me llama la atención que esa actitud nacionalista se presenta en 1963, unos meses antes de la gesta del 9 de enero de 1964; lo que me hace pensar que Panamá no sólo ha tenido buenas y malas épocas en deporte y otros aspectos, sino también en nacionalismo.
La oposición nunca pidió la eliminación de los “artículos antinacionalista”, porque sólo le interesaba derogar la Ley. ¿Por qué? Quién le dé una ojeada a las reformas del Código se dará cuenta que parece un código fiscal minero. El mismo al menos hacía justicia por la “guayaba” que actualmente pagan los concesionarios para explotar una mina y, sobre todo, en materia de multas por incumplimiento al Código.
Soy de la opinión que el gobierno no optó por eliminar los artículos que permitían a gobiernos extranjeros la explotación de nuestros recursos mineros, porque la ley estaba “personalizada”, como parece ser parte de nuestro folklor político. Ello me permite también preguntarme ¿por qué esos extranjeros no crean empresas panameñas para explotar nuestras minas?
Lo anterior no debe interpretarse que estoy a favor de la minería en general. Me opongo rotundamente a la minería de metales preciosos, porque no se justifica tanto sacrifico sólo para satisfacer la vanidad humana. En ese sentido, no me opondría a la explotación del cobre de Cerro Colorado, si la misma se realiza en forma responsable pero, ¿cómo se haría responsablemente?
Muchos han hablado de que Cerro Colorado debe explotarse por ser el tercer yacimiento de cobre no explotado en el mundo, pero no explican el por qué el primero y el segundo no se han explotado. ¿Será porque no hay forma de hacerlo “responsablemente”? Me llama la atención la cantidad de “químicos” y “expertos en minería” que han aparecido en Panamá, pero ninguno de ellos ha especificado cómo se puede hacer una minería “responsable”. ¿Por qué no se define lo que es una minería de cobre amigable con el ambiente y la forma de fiscalizarla? Si dichos controles son demasiados para que la explotación sea rentable, simplemente nadie invertiría en ese negocio. Aclaro que aunque pueda estar de acuerdo con la llamada minería metálica responsable, pienso que no es compatible con la actividad turística panameña y que el rumbo a seguir debe ser una decisión de todos los panameños.
