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Un dios tipo aspirina

Por: Redacción 25/03/2016

Mucha gente trata a Dios como si fuera un analgésico, tipo aspirina, que solo buscan cuando tienen un problema, un dolor o lo necesitan para que le resuelva en el acto, cualquier situación de emergencia.

Empero, tan pronto el Omnipotente les arregla el problema de salud, el colapsado matrimonio, las finanzas o le rescata a un hijo de las garras de las drogas, entre otros casos; indefectiblemente se olvidan de él.

Algunas personas anhelan los beneficios de creer en Dios, pero evitan aceptar a toda costa las responsabilidades, compromisos y muchas veces los sacrificios que encierra el seguir a Jesús y cargar su cruz cada día.

Se trata de personas que reclaman con ausencia de moral y autoridad no delegada, todas las bendiciones del cielo, mediante oraciones fugaces y superfluas, llenas del "pedir", donde le hacen mil promesas al Señor si les concede su milagro, o les genera paz en medio del caos por el que atraviesan.

Una vez resuelto el dilema o la prueba que les quita el sueño, estos "mercaderes de los milagros" regresan a su vida atestada de egoísmo, soberbia, avaricia y desenfreno.

Se olvidan que Dios suple necesidades, no caprichos. A Dios no lo necesitas por un rato, lo necesitas siempre. Dios es necesario en los buenos y malos tiempos.

La vida sin Dios está incompleta. Un "dios tipo aspirina", según tus cálculos es suficiente, pero tú necesitas un Dios completo con todo el poder de su fuerza y orientado a tu favor.

La vida con Jesús no se traduce como una vida alejada de los problemas y luchas diarias ni con permanentes fiestas, celebraciones, cantos de sirenas y fuegos artificiales.

También abrazados a Jesús, hay noches de insomnio y días de quebrantos, pero con la diferencia, que "hay paz en medio de la tormenta".

En pleno siglo 21, mercadeamos el cristianismo y particularmente a Jesús como si fuera una "poción mágica", que resuelve el problema del momento, pero que no cambia y salva vidas.

Un "polvito milagroso" que como en los cuentos de hadas, utilizas en cada instante que se necesita, generando un cambio en tu situación de desesperación o angustia, para luego dejarlo olvidado en la esquina de un suspiro.

Un "dios tipo aspirina" es un Dios limitado. Circunscrito a un temario de prosperidad, progreso, beneficios y una vida sin tropiezos.

El que te aseguró que vivir la vida acompañado de un "dios tipo aspirina" era suficiente te engañó.

Así mismo el que te dijo que cuando comienzas servir a Jesús, dejarías de tener problemas y tu vida se convertiría en una película fantástica de Hollywood, con solo triunfos y alegrías y donde tú eres el actor principal, te vendió a "precio de baratillo" la más grande mentira de nuestros días.

"Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová". (Salmo 34:19).

La gente que se acostumbró a caminar y a confiar en un "dios tipo aspirina" son las que se apuntan en el servicio a Dios, sirven por año y al no ver un progreso manifiesto se desenamoran de la marca "Jesús" y luego eligen vivir una vida rutinaria y de acuerdo con los designios del mundo.

Hablamos de gente impetuosa en principio como las tormentas, que ardían por el amor de Jesús, que sacrificaban su bienestar por cumplir el propósito divino, pero que al final se ahogan en el desánimo, cuando el "dios tipo aspirina", al que se acostumbraron, ignora sus caprichos. Gente que servía de la mejor manera, pero que desenfocadas de la verdad, terminan en la peor condición espiritual.

Sigue a Jesús de corazón. Camina tras el Dios de los milagros y no tras los milagros de Dios.

Sigue al Maestro, no importa si te da o te quita, en cualquier tiempo o situación. Si está oscuro y llueve. Cuando hay paz o arrecia la tormenta.

Muchas veces tu alabanza debe comenzar cuando todo oscurece y parece no haber salida y todo está perdido. Cuando decides alabar a Dios con todas tus fuerzas, con todo tu corazón y con toda tu alma, todo a tu alrededor cambia y el favor de Dios se inclina hacia ti.

Cada vez que sobrepones la alabanza a Dios por encima de tus circunstancias tendrás frutos más grandes de lo que te imaginas y descubrirás que en medio de la adversidad, el "Dios verdadero" está contigo y que el "dios tipo aspirina" fue un espejismo. Dios te bendiga.

Periodista y cristiano

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