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Un final difícil para Felipe Calderón


Melitza E. Solano C. (melitza.solano@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Aún faltan dos meses para que Felipe Calderón le entregue el mando a Enrique Peña Nieto; al parecer, en ese periodo de tiempo, los carteles de la droga harán su salida muy difícil.

Prueba de ello es que en las últimas semanas, los enfrentamientos entre los grupos del crimen organizado son más cruentos.

Luego del proceso electoral del 1 de julio, las cosas han ido de mal en peor, pues las noticias sobre atentados a locales, masacres, ejecuciones han ido en incremento, sin que los estamentos de seguridad puedan hacer nada.

Cada fin de semana se publican notas en las que se informa que se hallaron más de 15 cuerpos abandonados, con un tiro de gracia en la cabeza, o ahorcados y exhibidos en algún puente.

Por seis años, Felipe Calderón le ha hecho frente al crimen organizado, tratando de depurar todos los estamentos de seguridad, sin grandes éxitos, porque la corruptela en la policía municipal, en el Ejército, y la Policía Nacional son evidentes.

Hasta las últimas fechas, los grupos especiales contra el crimen organizado le han dado un duro golpe a los carteles como el de Los Zetas y el Golfo, arrestando a varios de sus cabecillas.

Pero estos arrestos han traído como consecuencia más violencia y sangre en las calles de Jalisco, Michoacán, Tamaulipas y otros.

Muchos se preguntan si la nueva administración podrá controlar esta ola de violencia que ha dejado en los últimos seis años unos 50 mil muertos.

La misma surge porque en menos de tres días han perdido la vida dos diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El 14 de septiembre, Eduardo Castro Luque fue asesinado a balazos junto a su domicilio ubicado en la norteña Ciudad Obregón (Sonora), y ayer fue el diputado Jaime Serrano Cedillo. Al parecer, este es un llamado de atención para Calderón y Peña Nieto.

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Martes 18 de agosto de 2026