Un futuro y un presente
No quiero llover sobre mojado porque ya he hablado antes sobre el particular. Pero es necesario dejar sentado el pensamiento que me lleva a decirlo para bien del país donde quiero vivir el resto de mis días, igual que mis hijos y nietas. Es así que me preocupa lo que haga nuestro gobierno que tiene la obligación de trabajar para el presente y con él, forjar el futuro y lo que pueda suceder en el 2014. Quienes votamos por el actual Presidente y la gente pensante de oposición desea que el país se estabilice, el gobierno tenga gobernabilidad y tranquilidad que salve el proceso democrático de Panamá.
No podemos gobernar sin equipo, encabezado por el Presidente, pero con un fin común y planes definidos que mantengan un método oficialista y estrategias que nos lleven a hacer permanentes las bases de un gobierno de estadistas. Ese método de que hablé nos llevará a evitar las improvisaciones, evitará decir lo primero que se nos ocurra y darán seguridad sin personalismos ni actitudes egoístas en perjuicio de una minoría que no tiene a quién recurrir para lograr justicia.
La educación debe estar dirigida a todos, especialmente a los pobres que tiene esa sola esperanza para surgir y figurar dentro del engranaje gubernamental y profesional. Creamos ciudadanos con deficiencias que luego les cortarán las oportunidades de acceder a posiciones sociales y políticas que les permita gobernar sin rencores ni amarguras que luego puede hacer de ellos dictadorzuelos de izquierda como forma de vengarse de un resentimiento social que nosotros mismos propulsamos. Es necesario que esos que hoy son pobres lleguen al poder con ideas de avanzada y sentimientos de equidad, no de destrucción, porque aquellos que gobiernan con la influencia de sentimientos negativos y antagónicos con el pensamiento de libertad y democracia, serán perjudiciales
Solo solucionando los problemas del pueblo entero, sin paternalismo, haciendo que cada uno sienta que participa en el desarrollo del país y con la responsabilidad de lograr esa participación como parte de una democracia participativa, haremos un futuro de acuerdo con el pensamiento de la mayoría de los panameños. Esa mayoría prefiere la democracia, pero si son engañados, buscarán su supervivencia en otros sistemas ajenos a nuestras costumbres arraigadas.
Actuemos con pensamientos organizados para no trastornar el futuro y dejar a las generaciones venideras una base de buenos gobernantes que labren la paz y el desarrollo social satisfactorio.
