Un gran país
El año que termina ha sido exitoso para los panameños. Al margen de todas las polémicas que han generado los políticos y algunos grupos que apuestan siempre por las protestas, es justo reconocer que Panamá es un gran país.
Sin exagerar, todos los indicadores que miden las condiciones de vida de los ciudadanos muestran cifras positivas.
Nadie puede negar que la economía marcha viento en popa y cuando todos los pronósticos a inicio de año hablaban de un crecimiento de 6%, la realidad es otra en diciembre.
La economía panameña creció por encima de 10.5% y todos los sectores productivos acabaron con números negros.
Aunque algunos grupos que dependían del comercio internacional, como los exportadores de productos agropecuarios y otros que se movían en Europa, sí enfrentaron problemas durante el año.
Las calificadoras de riesgo revisaron positivamente las evaluaciones del país colocándolo en grado de inversión, mientras que otros organismos como la Comisión Económica para América Latina (Cepal) elogiaron el desempeño de la economía panameña.
Hasta las encuestas que miden el grado de satisfacción de los habitantes colocaron porcentajes superiores al resto de los países de América Latina. Panamá es el país ideal para los migrantes colombianos y venezolanos.
Es necesario trabajar en aspectos como la corrupción, la seguridad y la educación; sin embargo, se hacen esfuerzos importantes para cambiar a mediano plazo las condiciones actuales.
Dejando la política a un lado, los ciudadanos deben sentirse orgullosos de estar en territorio que crece a pasos acelerados mientras los otros países luchan por salir de sus crisis.