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Un gran problema social

Por: Redacción 15/01/2014

Marisín Villalaz de Arias /Médico (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Tuve la oportunidad de leer en un diario de Panamá sobre la alta cifra de adolescentes embarazadas y que, si no aumentan cada año, descienden muy poco y continúa siendo una cantidad alarmante y un problema preocupante para las autoridades y para la comunidad en general. No podemos ignorar lo que esto significa y lo importante que es la presencia de programas y enseñanzas para estos adolescentes, porque no solo se trata de las niñas que quedan embarazadas, sino de esos adolescentes que, sin ningún conocimiento las embarazan y los mayores que sin ninguna responsabilidad hacen lo mismo.

Si bien es cierto que en estos mayullones no podemos eliminar nada que los justifique, porque ellos mejor que nadie conocen las consecuencias de una relación sin tener ningún cuido, muchas veces por creerse más machos que los que usan preservativos; y es así como embarazan a muchachas inocentes y luego las abandonan sin pensar que eso no es de hombres verdaderos, sino de cualquier cosa.

Desde hace tiempo vengo promulgando las tres materias que deben ser enseñadas en las escuelas: educación vial, sexual y política. Sin embargo, el Ministerio de Educación no las toma en cuenta porque no entran dentro de los planes de enseñanza moderna. Continúo creyendo que esas materias disminuirían muchos problemas en Panamá porque no hay nada como la educación a tiempo. A pesar de esto, también considero que la principal responsabilidad es de la familia; son los padres quienes deben enseñar, en primera instancia, a sus hijos e hijas lo que es la sexualidad, el peligro de una relación sexual prematura sin conocimiento de sus consecuencias si no se practica debidamente.

Si bien es cierto que ese desboque sexual moderno no puede ser detenido debidamente, pues entonces enseñemos a nuestros hijos e hijas a manejarse dentro de lo debido para obviar embarazos no deseados y que, muchas veces, trastorna el futuro de esas muchachas que luego no pueden continuar sus estudios porque tienen que cuidar a esos niños no buscados y, la mayor parte de las veces, sin la presencia de los hombres desalmados y que, si por mí fuera, los mandaría a la cárcel a todos. Pero para esto deben estar los padres, para conversar con sus hijas e hijos sobre el sexo, abiertamente y lo que deben hacer para evitar embarazos innecesarios y perjudiciales.

Recuerdo que mi madre permanentemente me hablaba sobre el particular y, si bien es cierto, en aquellos tiempos los jóvenes no acostumbrábamos a tener relaciones sexuales tempranas, ella no dejaba de cantaletearlo permanentemente para evitar cualquier problema secundario. Hoy los padres trabajan, ven televisión y se ocupan de otros menesteres y no tienen tiempo para conversar con sus hijos.

Es una verdadera lástima que existan leyes que apoyen a una adolescente que no es ejemplo fortificante para sus compañeras porque estas pensarán que si la que cometió el error está apoyada para continuar estudiando, ellas podrán hacer lo mismo. Nunca estuve de acuerdo con esa ley porque los valores deben privar sobre todas las cosas y nuestras actuaciones; sin valores nada puede existir que resulte positivo y esos ejemplos de esas adolescentes no muestran ningún valor digno de ser imitado por sus compañeras. En la vida tenemos que tener presente los valores, el buen comportamiento porque no es solo el consumo de drogas lo que hace daño; nadie imagina lo perjudicial que es un embarazo no deseado ni buscado. Si quieren hacer esas cosas, esperen tener la edad adecuada, enamorarse, casarse y entonces tener los hijos correspondientes. Estos jóvenes no se dan cuenta del daño que hacen a sus padres porque, primero, se desilusionan del todo ya que esperaban otro futuro para esa hija; y luego, para que ella continúe sus estudios, esos padres deben cuidar y "cargar" con ese niño aumentando el problema familiar.

Así es como la familia y las escuelas adquieren la responsabilidad de la enseñanza sexual a los adolescentes. De esto no se salvan aquellos padres que tienen hijos hombres porque tienen que educarlos igualmente para que no metan la pata. Son muchas las cosas que tenemos que decirles a ellos para evitar situaciones desagradables para ambas familias, y a las niñas decirles lo que puedan hacerles esos desgraciados adultos que luego desaparecen sin dejar rastro. Hagamos lo que nos corresponde como padres y como educadores.

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Lunes 10 de agosto de 2026