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Un mensaje alto y claro


El fiscal primero de Drogas, Javier Caraballo, reconoció que la justicia panameña es débil ante la corrupción proveniente del narcotráfico, como aseveró Estados Unidos en su informe anual denominado “Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos”.

Caraballo, por su estrecha relación con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), sabe de lo que está hablando. Los últimos escándalos de corrupción en el Ministerio Público, el Órgano Judicial y los estamentos de seguridad del Estado son apenas la punta del iceberg de lo que allí sucede.

Lo preocupante de esto es que hay importantes figuras en estas dependencias que pretenden hacernos creer a los panameños que los casos de corrupción y las denuncias al respecto son parte de una campaña de desprestigio.

Luchar eficazmente contra el avance de la corrupción implica que aceptemos que tenemos un sistema de justicia débil y vulnerable. Castigar con firmeza los casos de corrupción que se detecten enviará un claro mensaje de que, a pesar de nuestras falencias, tenemos la convicción de luchar contra el crimen.