Un modelo de enseñanza: la educación bilingüe multicultural
En las últimas décadas, las sociedades se han visto envueltas en un vertiginoso proceso de cambios a todos los niveles (políticos, económicos, éticos, socioculturales, etc.), que han llevado a su transformación en ciudades globales.
No obstante, el hecho de vivir en las ciudades globales no significa que la realidad sea cada vez más homogénea. Mas bien al contrario, ya que los movimientos migratorios en los últimos años generan sociedades donde el grado de diversidad es cada vez mayor. El peligro es, pues que esta diversidad se convierta en desigualdad.
Dada la circunstancia, para superar la desigualdad, el desarrollo de esta sociedad que se ha dado en llamar “del conocimiento” ha de hacer hincapié en la importancia de garantizar a toda la ciudadanía una educación de calidad. Debemos poner atención en el tipo de educación que es capaz de facultar a toda la población para acceder a las herramientas culturales que permitan desenvolverse en la sociedad en igualdad de condiciones. Es una educación que ha de compensar las desigualdades que puedan existir de partida, y que ha de ofrecerse a todos y todas los ciudadanos sin excepción.
Muchos autores coinciden en señalar la importancia del lenguaje como herramienta cultural. De hecho, se puede decir que la lengua es el vehículo cultural por excelencia, y la marca de identidad social más importante. Quien domina una lengua es capaz de acceder a las diferentes plataformas de significados que configuran una cultura.
La lengua dota a las personas a establecer interrelaciones sociales de éxito dentro de un marco cultural determinado. Actualmente nuestras sociedades son más diversas, la realidad es que somos multiculturales y, por ende, multilingües.
En este contexto, la posibilidad de establecer relaciones constructivas con los demás requiere que los individuos reciban una formación plurilingüe y pluricultural. Solo la Educación Intercultural Bilingüe puede conseguir que estas personas conserven su identidad cultural y al mismo tiempo dispongan de las herramientas necesarias para participar con garantías en nuestra sociedad.
En este sentido Panamá, desde la creación de la Dirección Nacional de Educación Intercultural Bilingüe, con el decreto ejecutivo 274 de 31 de agosto de 2007, realiza grandes esfuerzos para la realización de la integración de la educación multicultural panameña.
Más aun cuando nuestro país posee un mosaico de razas y culturas tanto nacionales como de inmigrantes extranjeros. El aprendizaje de otras lenguas trae consigo el conocimiento de otras culturas y la apertura a otras visiones del mundo. De este modo el plurilingüismo facilita la movilidad laboral de los ciudadanos, ampliando las oportunidades de empleo e igualdad de oportunidades.
Creo firmemente que la educación para el plurilingüismo ofrece y ofrecerá las bases para que la ciudadanía participe con mejores garantías en un contexto cada vez más mundializado. La Educación Intercultural Bilingüe se convierte así en una herramienta de inclusión y justicia social, pues da la oportunidad de participar en la sociedades, a quienes tradicionalmente no han podido hacerlo.
Profesor de Español.