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Un nuevo ciclo

Por: Redacción 03/07/2014

Un nuevo ciclo se ha iniciado en nuestro país con el gobierno que recién se estrena en sus labores de administrar las políticas y bienes de todos. Por experiencia, un presidente sabe que todas esas promesas de campaña que hizo pueden terminar fácilmente en el cesto de la basura desde la primera semana. Incluso, el haber sido vicepresidente no lo exime de esta situación. Históricamente, ningún presidente ha contado en su círculo cercano con esta figura constitucional, o por lo menos no ha sido así durante todo el periodo de gobierno de los mandatarios panameños.

El país, como siempre sucede, endilga altísimas expectativas para con el nuevo mandatario. Es casi imposible que el nuevo gobierno pueda realizar acciones tales como el inicio de reformas estructurales o grandes proyectos el primer año. Incluso, los gobernantes mejor recordados necesitaron al menos un año para mostrar obras y acciones concretas.

SUS PROMESAS QUEDAN GRABADAS, SON EXHIBIDAS POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN UNA Y OTRA VEZ... LO CORRECTO SERÁ QUE EL GOBIERNO ENTRANTE RÁPIDAMENTE RETOME PROYECTOS EN MARCHA DE LA ADMINISTRACIÓN ANTERIOR Y LOS RELANCE. MACROPROYECTOS COMO LAS LÍNEAS 2 Y 3 DEL METRO DE PANAMÁ, ASÍ COMO HOSPITALES Y ESCUELAS DEBEN SER LA PRIORIDAD EN LOS PRIMEROS 100 DÍAS DE GOBIERNO.

Es por esto que las campañas políticas se han convertido en un arma de doble filo para los gobernantes recién estrenados. Sus promesas quedan grabadas, son exhibidas por los medios de comunicación una y otra vez, el alcance de estos medios es mucho mayor que antes, por no decir casi total.

Ante esta situación, lo correcto será que el gobierno entrante rápidamente retome proyectos en marcha de la administración anterior y los relance. Macroproyectos como las líneas 2 y 3 del metro de Panamá, así como hospitales y escuelas deben ser la prioridad en los primeros 100 días de gobierno.

Siempre existe la tentación de perder tiempo haciendo larguísimas y dolorosas auditorías para encontrar pruebas de corrupción de la administración anterior. Lamentablemente, los políticos en nuestro país no comprenden que esa es una labor que se hace desde la oposición. Ya cuando se está en gobierno, lo que queda es ejecutar obras y desarrollar políticas públicas que beneficien a todos.

Sería lamentable que ahora nos enfrentemos al ya recurrente espectáculo de altos funcionarios subiendo las escalinatas de la Procuraduría de la Nación para presentar sendas denuncias que, normalmente, están hechas a la carrera y, por lo general, terminan engavetadas o con un sobreseimiento definitivo, producto de la necesidad de justificar las múltiples denuncias que se han vertido durante los últimos años.

La situación del gobierno del presidente Varela no es sencilla. No cuenta con mayoría propia en la Asamblea Nacional y depende de un acuerdo político con el hoy inestable Partido Revolucionario Democrático (PRD).

EL APOYO DEL TRABAJO VISIBLE DE LAS PRINCIPALES ALCALDÍAS DEL PAÍS ES FUNDAMENTAL, SOBRE TODO DE LOS COPARTIDARIOS Y ALIADOS. SI ESTO NO SUCEDE, ES CASI IMPOSIBLE QUE EN UN AÑO SE PUEDA TENER UNA PERCEPCIÓN POSITIVA DE LA LABOR GUBERNAMENTAL.

La situación del PRD es tan volátil, que pronostico que en los próximos meses el propio presidente Varela tendrá que arbitrar la situación interna de ese colectivo para garantizar la estabilidad del acuerdo parlamentario. De no ser así, la nueva administración sabe que quedaría en manos de una mayoría opositora amorfa e impredecible.

Para poder mantener el crecimiento económico, la estabilidad política es fundamental. Por eso, creo que el nuevo presidente no puede hacer suyo un discurso populista y mucho menos desarrollar políticas incoherentes con lo que los mercados esperan de él. Espero que el congelamiento de los famosos 22 productos de la canasta básica solo sea un gesto simbólico que no se debe repetir.

Todos los políticos de Panamá saben que no hay forma de bajar los precios de la canasta básica. Lo que se debe hacer es, además de garantizar un clima de prosperidad que incentive la creación de cada vez más pequeñas empresas, impulsar la inversión extranjera aun más, y así garantizar mejores salarios para muchos más panameños, incluso con baja escolaridad.

Si no se comienzan a resolver rápidamente los principales problemas de disponibilidad de servicios básicos en la periferia de las zonas urbanas y el transporte público, estos se convertirán en detonantes de inestabilidad social que por más que se intente, no se podrán contener una vez estallen.

El apoyo del trabajo visible de las principales alcaldías del país es fundamental, sobre todo de los copartidarios y aliados. Si esto no sucede, es casi imposible que en un año se pueda tener una percepción positiva de la labor gubernamental.

Espero que este gobierno sea el más exitoso de nuestra historia republicana. La verdad es que no me interesa la conformación política del mismo, ni quiénes son los ministros y mucho menos si deciden convertir la coalición en un solo partido de gobierno. Lo más importante es que gobiernen de cara al sol y cumpliendo las promesas. No me sirve decir que serán “honestos y transparentes”. Eso ya debe venir de fábrica. Lo que quiero es que sobresalgan en el trabajo que el país necesita.

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Viernes 7 de agosto de 2026