Un país donde todos quieren vivir
Con un desempleo del 4 por ciento y un crecimiento mejor que el de la gigantesca China Comunista, Panamá es el ejemplo a seguir por muchas naciones.
Megaconstrucciones como la ampliación del Canal de Panamá, la edificación del metro, el reordenamiento vial y proyectos hoteleros de gran envergadura son la nota característica del país. Si mira al sector oeste de la provincia de Panamá, numerosas barriadas en construcción, un centro comercial en Vista Alegre, lo que se traduce en que ya no es necesario ir hasta la capital si necesita comprar un televisor.
Para agregar más, a diario numerosos trabajadores renuncian a sus plazas laborales para irse a un empleo con mejor condición o más remunerado.
Venezolanos, colombianos, nicaragüenses, norteamericanos, canadienses, españoles, ingleses y de otras nacionalidades se apuntan en la lista de aerolíneas para fijar su residencia en Panamá.
Claro, todavía hay mucho por hacer porque aún existe pobreza, calles en mal estado y lugares donde el agua potable no llega o tiene problemas de abastecimiento.
Pero lo importante es que se trabaja en la construcción de nuevos hospitales, centros de salud y otras estructuras para mejorar la calidad de vida del panameño.
No se trata de Alicia en el país de las maravillas, sin embargo, si coloca su lupa en naciones centroamericanas, se dará cuenta de que somos mucho mejor en tecnología e infraestructura. Solo falta reforzar el agro y, afortunadamente, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) trabaja en eso.
No obstante, como siempre hay cerebros que en vez de luchar por mejorar el país, lo utilizan para conspirar a nivel local e internacional. Ellos se quedarán solos en un barco que naufragará en un océano donde nadie los hallará.