¿Un Presidente arrepentido?
En días pasados, el Sr. Lewis Galindo, persona muy allegada a Ricardo Martinelli, en un artículo publicado en el Panamá América (29-7-10 ), había afirmado que el problema que tiene el Sr. Presidente “consiste en la forma en que las cosas se vienen haciendo”, en otras palabras, daba a entender que su gestión no ha sido del todo buena, principalmente por falta de buenos asesores, con criterios políticos. Además dejaba entrever que durante su primer año de gobierno se habían cometido algunos errores, que fácilmente se podían subsanar, mejorando su relación con los medios informativos , y pienso, que también con la sociedad civil y el pueblo en general, cosa que no ha sucedido porque como el mismo Martinelli ha dicho, no lo eligieron para co-gobernar con minorías.
Yo siempre he creído que el Sr. Lewis Galindo tiene cierta influencia sobre Martinelli. Por eso no me extrañó que después de sus anteriores apreciaciones, relacionadas con el comportamiento político del Sr. Presidente, éste haya reconocido sus errores: que ha hecho cosas malas, que tiene poca experiencia política, que necesita que lo aconsejen, que se siente arrepentido y que quiere mejorar, con la ayuda de todos los panameños.
Si esto es así, si de verdad está lleno de buenas intenciones, el primer paso que debe tomar es hacer los cambios necesarios. Es comprensible que después de tantos errores que ha cometido en este su primer año, no va poder rectificarlos todos, pero por lo menos debe corregir algunas cosas, derogando la ley 30 y poniendo todo su empeño para que se le haga justicia a la Procuradora, reincorporándola a su cargo . Y digo esto porque me parece que si él hace un buen gobierno no debe tener ninguna clase de temor. En ese sentido, lo primero que tiene que hacer el Sr. Presidente es cambiar él mismo, él no puede manejar el país como si fueran sus empresas. Yo creo que ahí fue donde dimanó su error, que él mismo está lamentando ahora. ¿Será verdadero este arrepentimiento de Martinelli? Y digo esto porque cuando se reunió, por primera vez, con los gremios cívicos, se sinceró; pensamos que las cosas iban a mejorar. No fue así.
