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Un Presidente, ejemplo para todos


Con motivo de la visita del Presidente de la República de Corea, Lee Myung-bak a Panamá, leía su curriculum que me impresionó por lo hermoso y que muchos lo quisiéramos tener. Y digo hermoso por su principio, cuando era niño que barría las calles temprano para pagar su escuela a la que asistía más tarde. Nada perdió y mucho ganó el Presidente con su trabajo infantil, sin el cual, tal vez no hubiera podido educarse y ser hoy lo que ha logrado. Contrario a nuestro país, donde la ley prohíbe el trabajo infantil so pretexto de poner por encima la educación, este personaje y otros que he leído, triunfadores, han trabajado de niños. No estoy de acuerdo con la explotación, pero el trabajo dignifica y no mata a nadie como tarea normal. Con esa ley enseñamos a nuestros niños a desconocer el esfuerzo para ayudar a sus padres en el mantenimiento del hogar y eso es contraproducente.

Pero estoy segura que el Sr. Myung-bak tuvo una educación de altura, completa para su formación y hacer más tarde su futuro de admirar. Fallamos en todo porque somos más realistas que el Rey. Los pobres son los más necesitados de la educación, de aprender a ser verdaderos profesionales, triunfadores y no mediocres porque así es la educación que reciben. Siendo el Presidente Ejecutivo de la Hyundai, ya tenía visión a largo alcance del crecimiento de una empresa; como Alcalde hizo obras maravillosas y ahora como Presidente, he escuchado a los que han estado en Corea del Sur, los adelantos y el desarrollo como país. Si bien es cierto que tiene su propio mérito, no dudo el valor de una excelente educación tanto en el hogar como en la escuela.

Nuestro Presidente tiene visión larga también y quiere el desarrollo del país y mejorar nuestra educación; pero encuentra obstáculos producto de una antigua educación mediocre y de la renuencia a cambios radicales que debemos hacer en este país. Estoy segura de que el Presidente coreano trabaja con la mayoría a su favor y le permiten hacerlo, no con críticas permanentes y negativismo de los que creen que el mundo se acabará en este país y de que todo es malo.

Imitemos a otros más avanzados y copiemos lo inventado para no inventar nosotros la salmuera. Averigüemos el secreto de otros para llevar a Panamá adelante y permitir que vivamos mejor con menos pobres y más ricos.

marisin.villalaz@gmail.com