Un salario justo
Aunque no ha causado mucho revuelo en los medios de comunicación, quizás por la llegada al país de Manuel Antonio Noriega, la definición del nuevo salario mínimo se encuentra en la recta final.
Tanto trabajadores como empleadores están al límite para entregar sus propuestas de nuevos salarios a la comisión que revisa este tema.
Las organizaciones de trabajadores anunciaron ayer que su propuesta establecería un salario mensual de 540 dólares.
El sector empresarial todavía no se pronuncia, pero tiene hasta el próximo 15 de diciembre para anunciar su cifra.
Si ambos sectores no logran un consenso en la mesa de negociación, entonces el gobierno deberá tomar la decisión y fijar el nuevo salario mínimo para Panamá.
Al analizar la situación económica del país y los niveles de inflación, es necesario realizar ajustes salariales a los trabajadores. En este sentido, todos los sectores involucrados en la decisión coinciden, incluyendo al propio presidente Ricardo Martinelli.
Los ajustes deben realizarse tomando como referencia los niveles de crecimiento del país, que alcanzan el 10%, uno de los más altos de América Latina.
Al momento de definir el nuevo salario mínimo hay que contemplar que en el 2011 se registró una escalada importante en los precios de la canasta básica hasta rozar los 300 dólares.
Los ajustes deben beneficiar también a los trabajadores del interior del país, donde la inflación golpea con más fuerza.
La mayor parte de la población asalariada devenga un salario mínimo, por lo que cada dólar que se incremente traerá un impacto directo sobre los sectores productivos del país. Si Panamá aspira a ser un país del primer mundo, debe contar con salarios justos.
