Un silencio cómplice
Luego de que este diario destapara el escándalo del traspaso presuntamente fraudulento de unas 88 fincas del Estado a particulares durante el gobierno anterior, la reacción de la “sociedad civil” ha sido impresionante.
Grupos como Transparencia Internacional, Alianza Ciudadana, Asamblea Ciudadana, y otros, guardan un sepulcral silencio ante los hechos que investiga el Ministerio Público.
Si es del Partido Revolucionario Democrático (PRD), se entiende que es mejor que callen porque son sus propias figuras públicas las señaladas en este expediente.
Pero más allá de una simple declaración a favor o en contra está lo que siempre se sospecha de estos grupos: oposición solo por oponerse.
¿Dónde está Raisa Banfield que habla hasta por los codos y hasta de física nuclear?
Magaly Castillo e Idalia Martínez, que a diario salen en otros diarios, no dicen nada al respecto.
¿Dónde están las figuras del Partido Popular?
Es una verdadera afrenta lo que ocurre con algunas agrupaciones políticas que se dan golpes de pecho y manchan la reputación de personas en la televisión, la radio y algunos medios impresos.
Sin embargo, cuando se trata de sus “aliados” esconden la cabeza como un avestruz, lo que se traduce en una complicidad abierta a actos que lesionan el patrimonio de todos los panameños.
También es una prueba de hasta dónde llegan sus intereses para no golpear a sus adictos del momento y que en el futuro se convertirán en adversarios.
Mientras la fiscalía tiene un tsunami de citaciones a políticos con fuero electoral, la “sociedad civil” mira hacia un horizonte inventado por ellos mismos de perfeccionismo para un lado y malo para el otro.
Solo tienen un ojo para ver, un oído para escuchar y media boca para hablar.
Esos son los grupos que supuestamente dicen defender los intereses de los panameños.
