¿Un Steve Jobs panameño?
Después de la lamentable pérdida del visionario y genio creativo de los negocios Steve Jobs, países centrales y economías en desarrollo se cuestionan sobre la creación de plataformas favorables para el surgimiento de nuevos emprendedores revolucionarios de la talla de Jobs.
Se necesita trabajar con la finalidad de responder afirmativamente y ampliar la posibilidad de que en nuestros países latinoamericanos surjan talentos perseverantes.
Así lo demostró como visionario tecnológico, quien -teniendo la idea de que “la innovación distingue a un líder de los demás”- logró fundar Apple, hoy, la segunda empresa más valiosa de Estados Unidos.
Por lo que la idea del surgimiento del Steve Jobs “panameño” deja de ser un sueño.
Desde hace varios años , porque todavía reconociendo que nos queden muchas tareas pendientes, las posibilidades son cercanas y pueden ir en aumento.
Como referencia, desde el año 1990 la economía panameña es considerada una economía globalizada.
El dinamismo de las actividades ha logrado que ascendamos y formemos parte de las 50 economías más competitivas.
Para tener como referencia, en Estados Unidos emprender un negocio se toman 6 días y 6 procedimientos legales, comparado con los 8 días y 6 procedimientos legales que se necesitan en Panamá; mientras, en América Latina y el Caribe, 54 días y 9 procedimientos.
Para este fin debemos darnos a la tarea de formar los futuros profesionales, desde la educación básica a la universidad, con la finalidad de que los egresados universitarios salgan a crear empleos y mejorar los ingresos.
Con esta plataforma cultural también surgirán políticos con la ética de Jobs.
A ellos, seguro se refería cuando decía: “Ser el más rico del cementerio no es lo que más me importa. Acostarme por la noche y pensar que he hecho algo genial es lo que más me importa”.
