Un tema espinoso
A los muchos problemas que mantiene Panamá en sus fronteras, se suma ahora la masiva migración de cubanos procedentes de Colombia, con destino a Estados Unidos. La situación ha tomado ribetes tan preocupantes que ha sido elevada a tema de Estado entre Panamá, Colombia, Ecuador y Cuba. Y no es para menos, en lo que va de este año se han logrado capturar a 641 cubanos, a razón de unos 30 por día.
Las autoridades afirman que se ha registrado un aumento del 184% en relación a los 225 capturados durante el 2011. La situación no es fácil para nuestras autoridades, que por un lado tienen que hacer cumplir las normas migratorias y de seguridad nacional y, por el otro, garantizarles a los cubanos sus derechos humanos. Esta explosión migratoria, desatada por la decisión de Ecuador de no exigirles visa a los cubanos, mantiene las instalaciones de la Dirección de Migración y del Servicio Nacional de Fronteras con una sobrepoblación de indocumentados que acarrean gastos para el Estado. Fuera de lo delicado que es tener a familias enteras, con personas de cierta edad, mujeres y niños, algunos con problemas de salud, recluidos en lugares que no fueron construidos con ese propósito.
Es evidente que el país no está preparado para situaciones de esta naturaleza. El tema es delicado y el Estado panameño podría quedar incluso envuelto en nuevas demandas internacionales que podrían costarnos a los contribuyentes cuantiosas sumas. Panamá ha hecho bien en buscar una solución por la vía diplomática. Con los escasos recursos que tienen nuestras instituciones de seguridad sería muy difícil enfrentar una oleada permanente, no solo de cubanos, sino también de asiáticos, africanos y suramericanos, que intentan alcanzar el sueño americano.
