Una alerta en las carreteras
Veo el gran interés con el que el Ministerio de Obras Públicas atiende la problemática de las calles y avenidas en nuestro país. Constituye una labor férrea y de gran inversión de tiempo en la que laboran miles de panameños. Sin embargo pareciera existir una falta de conciencia y sobre todo en las compañías constructoras de edificaciones y zonas residenciales porque no toman las precauciones necesarias para regular la cantidad exacta de materiales que transportan sus camiones y volquetes que llenan más allá de su capacidad con piedras, tierra, arena, cemento y otros materiales; lo que definitivamente se vierte en nuestras calles creando lodazales y potenciando la ocurrencia de cualquier accidente automovilístico o causando daños vehiculares por impacto de piedras sobre los mismos.
Pienso que debe existir una regulación o controles del manejo y conducción de estos materiales, que mal transportados inciden negativamente sobre la labor del Ministerio de Obras Públicas y sobre los vehículos y propiedades de todos los panameños. Inclusive, desde los edificios en construcción constantemente caen proyectiles de cemento y de objetos provenientes del trabajo que se ejecuta en las obras, que causan daño a los vehículos que transitan por las avenidas de la ciudad. Todo esto también guarda estrecha relación con las medidas de seguridad que se deben observar durante la ejecución de estas construcciones, que cada año por no seguirlas, cobra la vida de humildes trabajadores panameños que dejan niños en la orfandad.
Existen leyes en el país que tratan sobre la regulación e impuestos sobre el transporte de materiales de construcción, pero no he visto regulaciones sobre el manejo de estos materiales en cuanto que pueden ocasionar daños a terceros y a sus bienes si no se manejan con cuidado en edificaciones y carreteras. Si no existe actualmente una regulación en este sentido, el MOP está llamado a regular esta situación que trae incidentes que en su mayoría no son resueltos a favor de aquellos que sufren el daño por la naturaleza del mismo. Es mejor prevenir que lamentar.
*Decano de la Facultad de Odontología de la UP.
