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Una buena labor


Las cifras de cero muertes por accidentes de tránsito durante el éxodo masivo de personas hacia el interior del país y viceversa, durante la Semana Santa, es la muestra más fehaciente del éxito del operativo realizado por los estamentos de seguridad y de protección civil.

Una vez más estos estamentos trabajaron arduamente mientras el resto de los ciudadanos profesaban su fe y devoción o aprovechaban para disfrutar de las playas y ríos del país.

Todas las instituciones actuaron como un puño y coordinaron sus acciones para brindar seguridad por aire, tierra y mar.

La Policía Nacional apostó, además, unidades en las calles, en los principales pueblos del interior del país, en las áreas comerciales y en las urbanizaciones, para balancear su pie de fuerza y cobertura.

Pero como en todos los grandes movimientos, siempre hay inconvenientes. Manejar el flujo de personas, automóviles y embarcaciones que se registra en fechas como estas, no resulta fácil.

Se calcula que más de 100 mil vehículos se desplazaron hacia el interior del país, a través de estructuras viales que desde hace tiempo muestran saturación.

El consiguiente tranque vehicular que se registró fue descomunal desde antes de Coronado hasta Capira, en donde se implementó un tercer carril que arrojó buenos resultados.

Evidentemente, el tranque hubiera sido menor si ese mismo operativo se hubiese montado desde un punto más distante.

De poco sirve tener un gran despliegue de unidades a lo largo de la Panamericana, si las vías no tienen la capacidad de evacuar un mayor número de vehículos. Las autoridades deben tomar en cuenta esta situación para eventos venideros. La buena labor realizada puede ser mejor.