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Una ciudad sin aceras


Viodelda Barrías (viodelda.barrias@epasa.com) / PANAMA AMERICA

La falta de aceras en la ciudad capital es preocupante pues implica que miles de transeúntes ponen en peligro sus vidas todos los días.

Caminar en esta ciudad es toda una hazaña. Es comprensible que en muchos puntos las aceras estén deterioradas por los trabajos que se realizan por la construcción del metro y del saneamiento de la Bahía de Panamá.

Sin embargo, en otros puntos no hay justificación para que las aceras estén vueltas verdaderos cráteres y es más hay algunas calles que ni siquiera cuentan con ellas.

El Ministerio de Obras Públicas y la Alcadía capitalina deben redoblar esfuerzos para brindarle al capitalino una mejor calidad de vida en este aspecto.

El alza de combustible, aunado a la carencia de transporte público colectivo y selectivo, este último que persiste en el “no voy” y los grandes tranques que a diario afectan el flujo del tráfico, hacen necesario que se camine por una hostil ciudad.

Las autoridades recomiendan paciencia tanto a los conductores como a los transeúntes por las incomodidades que causan las megaobras, mientras tanto los accidentes abundan y la pérdida de vidas que ocasionan los atropellos se incrementan.

Esperemos que en pocos años la ciudad de Panamá tenga una nueva cara, con más facilidades para que se pueda caminar, ejercicio que es recomendado por los médicos para prevenir un sinnúmero de enfermedades.

Además de que es una buena terapia para superar el estrés que causan los retos laborales y familiares.

Panamá no figura entre las mejores ciudades para caminar, ni sus habitantes tienen como hábito hacerlo, por los problemas descritos, pero cada vez es más frecuente en muchas personas caminar como una forma de ejercitar el cuerpo y es deber de los gobernantes brindar la mayor seguridad en este aspecto.

Ojalá pronto este sea un problema más superado en esta ciudad.

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Martes 18 de agosto de 2026