Una concejal excepcional
Muchas primeras planas del mundo hablaron de Ángela Bachiller porque su caso es excepcional cuando debería ser habitual. Esta joven de 29 años es la primera persona con síndrome de Down que juró como concejal en un ayuntamiento español, el de Valladolid. Ocupó el puesto 18 en la candidatura del Partido Popular en las elecciones de 2011 y reemplazará a uno de los 17 ediles, quien renunció tras ser acusado de cohecho y prevaricación.
Desde la Asociación Down Valladolid, destacaron que Ángela “es fantástica, encantadora, muy trabajadora, muy luchadora y muy comprometida” y en su tiempo libre estudia inglés y piano. Isabel Guerra, enfermera, está orgullosa de su hija por su “valentía” y por “no tirar la toalla” en lo que hace con “mucho amor, mucha disciplina, mucho trabajo y una vida normalizada en todo”.
Hay unas 700 millones de personas con “discapacidad”, 10% de la población mundial. Dos tercios viven en países en desarrollo que llegan a tener casi 20% de la población con algún “problema”; si consideramos las repercusiones sobre las familias, el 50% de la población está involucrada.
Básicamente, hay dos modos de obtener dinero: o se lo quita violentamente a quién lo tiene o se lo sirve con un servicio o producto de modo que lo entregue voluntariamente a cambio. Dejando de lado la opción violenta, solo queda ganar sirviendo. Y los “discapacitados” suelen tener una alta vocación de servicio. Si esto no ocurre, se debe a la intervención coactiva de los Gobiernos, con base en el monopolio de la violencia que se arrogan los Estados.
Estas intervenciones artificiales, como toda violencia, degenera la naturaleza del mercado convirtiéndolo en una selva salvaje donde gana el más “fuerte”.
A falta de estadísticas sobre “discapacitados”, vale la comparación con las personas mayores consideradas “menos útiles”. Cuando el mercado se desarrolla naturalmente, se ven cosas como las citadas en el Financial Times : BMW está rediseñando su línea de producción para adecuarla a los trabajadores mayores, quienes demuestran ser tan productivos como el resto, pero con menor ausentismo; McDonald’s ha visto un aumento de 20% en la satisfacción al cliente donde emplean a personas con más de 60 años, y Vita Needle, una empresa de tuberías de acero, trabaja con personal de medio tiempo con promedio de edad de 74 años.