Una democracia disminuida
Implacables, siete magistrados del Tribunal Supremo de España juzgan al juez Baltasar Garzón por investigar crímenes de guerra y de lesa humanidad perpetrados por la dictadura franquista. La defensa de Garzón y la Fiscalía solicitan la anulación del juicio. El juicio continúa.
Es el segundo asalto contra ese juez. El primero fue cuando unos (presuntos) corruptos que han robado a espuertas dinero de todos, han logrado sentar en el banquillo para inhabilitarlo, para echarlo de la carrera judicial, a quien los procesaba. Es el caso Gürtel de España; una increíble trama de corrupción multimillonaria ligada a algunos dirigentes del Partido Popular. ¿Pretexto para juzgar a Garzón? Unas escuchas de conversaciones entre procesados y sus abogados autorizadas por el juez instructor, solicitadas por la policía, avaladas por el fiscal y prorrogadas por el juez que continuó la instrucción al llegar el caso a un tribunal superior. Pero Garzón solo es acusado de prevaricación y juzgado. Sorprendente. Antes se han autorizado escuchas similares y nunca juez alguno ha sido acusado. Si es el caso, se declaran nulas como pruebas las conversaciones y se acabó.
El segundo juicio es por investigar crímenes de guerra y de lesa humanidad del franquismo.
El Tribunal Supremo aceptó la acusación de prevaricación contra Garzón, presentada por dos asociaciones franquistas: Manos Limpias (¡qué feroz burla!) y Libertad e Identidad. La defensa ha pedido la anulación de la causa, porque el instructor de la misma, un tal Varela, corrigió y arregló el escrito de acusación para que pudiera ser admitido. Increíble.
El pretendido fundamento de tal querella es la ley española de Amnistía de 1977 que -dicen- prohíbe investigar crímenes de la dictadura franquista. Hugo Relva, consejero jurídico de Amnistía Internacional, ha declarado que esa ley no impide la investigación de crímenes de guerra, pero, aunque lo prohibiera, España ha ratificado tratados internacionales que la obligan a investigar esos delitos por encima de sus leyes.
El Fiscal no apoya la acusación y pide la absolución de Garzón porque no prevaricó. Ha declarado que en tres décadas de carrera no ha visto nada como la insostenible actuación del juez instructor Varela. Human Rights Watch, la Comisión Internacional de Juristas y Amnistía Internacional se han pronunciado contra ese juicio y a favor del juez Garzón. Amnistía Internacional ha recordado que los crímenes de guerra y de lesa humanidad (como tortura y desaparición forzada) no prescriben jamás ni pueden ser nunca objeto de amnistía. ccs@solidarios.org.es
Periodista y escritor.
